Cuando decidimos emprender o comenzar con un nuevo negocio, incluso cuando decidimos qué carrera estudiar o a qué dedicarnos, pensamos antes que nada en aquello que nos ilusiona, a lo que aspiramos y nos motiva. Generalmente estas decisiones se sostienen en el tiempo con la esperanza de cumplir nuestros sueños. Es por eso que hoy quiero invitarte a pensar cuál es el propósito que inspira a tu marca.

Sabías que 63% de los consumidores en el mundo prefieren comprar productos y servicios de marcas con propósito. Incluso, más del 70% de los clientes tenderán a recomendar una marca que apoye una buena causa.

Esto es para algunos una estrategia de marketing para destacar en el inmenso universo de marcas, sin embargo me tocó crear mi propia marca desde un propósito y experimentar cómo esa causa se convirtió en la inspiración constante, en la bandera y curso firme para que todas mis acciones y cambios en mi modelo de negocio sean coherentes y fieles a mis sueños y convicciones.

Por dónde empezamos?

El mundo está lleno de causas válidas y muy necesarias, sólo debes encontrar aquella que estruja tu corazón, la que te deja pensando, la que genera en tu interior una irrefrenable necesidad de “hacer algo”.

Te doy algunos ejemplos:

El cuidado del medio ambiente con todas sus variantes, como: la eliminación de plásticos, la concientización de reciclar y reutilizar, el cambio climático y cómo podemos crear conciencia al respecto, entre varias más.

La preservación de las especies y el respeto por la vida en todas sus facetas: protección de determinadas especies animales y vegetales, como la protección de bosques, incentivar la forestación, el consumo de productos no testeados en animales ni que impliquen el consumo desmedido de ciertas especies, etc.

La alimentación consciente pensada en un estilo de vida saludable para nosotros y para la preservación del mundo.

Apoyar a las causas sociales como la eliminación del racismo, los prejuicios sociales, la desigualdad y la pobreza, la violencia, la protección de los derechos de mujeres, niños, ancianos, discapacitados y tantas más.

Estoy segura que al igual que a mí, muchas de estas causas te movilizan. Elige una que puedas desarrollar junto a tu emprendimiento o marca y aprovecha esta oportunidad de dejar tu granito de arena en la construcción de un mundo mejor.

Toma acción!

No basta con elegir la causa y estar dispuesto a llevar su bandera, también deberás ser coherente en la forma que comunicas y recordar a tu audiencia siempre que tu propósito es ese. Incluso dándole pruebas de que tus acciones cumplen con lo que dices y que eres capaz de promover un cambio. Recuerda que tus compradores/consumidores buscan honestidad y coherencia de ti, así se sentirán parte de tu comunidad. Debes ser un ejemplo a seguir. Esto no quiere decir que seas perfecta/o, si no más bien que seas coherente. Por eso es importante que elijas, con el corazón, aquella causa en la que realmente crees. Tus valores y tus emociones no te permitirán actuar en contra de este propósito.

No estamos obligados a tener un propósito, claro que no, de hecho hay más marcas que no lo tienen de las que sí lo tienen, sin embargo, estoy convencida que el mundo está cambiando y el vínculo que puedes generar con tu público alrededor de tu propósito es tan poderoso que puede darte un impulso hacia el crecimiento, y mejor aún, a tener un trabajo que llene tus días de satisfacciones.

Aquí te dejo algunos ejemplos de marcas con propósitos. Me encantaría conocer el tuyo.

Agua Segura (de Argentina)

BOLA (de Argentina para el mundo)

DIBAGO (de Argentina)

Gogreen (de Argentina)

Guayaki yerba mate (de Argentina)

Natura cosméticos

Adidas

Patagonia

Podés encontrar muchas más aquí: Empresas de triple impacto (click aquí)