Inquieta como pocas, sencilla, activa, competitiva al extremo y con mil ocupaciones pero siempre con una sonrisa a pesar de las dificultades. Encontró en el hockey sobre césped una pasión que la transforma y la empuja a seguir trabajando por este deporte. Lleva en su sangre el legado familiar del amor por el club Atlético El Carmen su segundo hogar, un lugar que atesora y valora por la entrega, esfuerzo y sacrificio que le dejaron sus abuelos.

Docente por vocación y con ansias de desafíos permanentes que la motiven a seguir buscando nuevas propuestas. También realiza trabajos personalizados con varios alumnos entre los que se destacan Nacho y Sole con quienes el aprendizaje es mutuo y el vínculo inseparable, ellos son quienes muchas veces logran borrar el cansancio de sus agotadoras jornadas.

Sus 33 años la encuentran  plena y llena de proyectos con un montón de sueños por delante que le hacen mirar con optimismo su futuro en especial cuando el eje de su vida se está inclinando en sus propias necesidades de mujer ya sin mirar tanto al otro sino en concretar deseos personales.

“Épicas Mujeres” compartió con Leticia Fernández una charla diferente abordando su mirada en el mundo del deporte, la docencia, los sueños y frustraciones de una joven perseverante que busca siempre crecer y trabajar para brindar una mejor calidad de vida desde su profesión.

¿Cómo surge tu vocación docente?

Un poco surge en el primario, en la escuela “25 de Mayo”, las clases de Susana Enrico me atraían por la forma que tenía de hacerlas y de por sí en mi familia hay mucha docencia. Mi  madrina, Isabel Fernández, quien fue una gran docente de aquí de Monte Cristo también  me incentivó a esto de la docencia. Y me inclino por la educación física por todo lo que nos arraiga a nosotros con el club El Carmen, mis papas, mis abuelos fundadores entonces fue un punto a favor para elegir la profesión de educación física y la docencia.

¿Cómo te sentís trabajando en la escuela pública?

Y a mí la docencia me apasiona, me pasa que por ahí siento que tenemos ciertos lineamientos que cumplir que vienen de arriba que no se condicen con la realidad y soy un poco rebelde en ese caso trato de romper estructuras sin perjudicar a nadie pero tratando de darle una vuelta de rosca para donde yo me siento cómoda. Son todo un desafío los colegios, trabajas con muchos chicos con realidades diferentes, en mi caso me toca en el ámbito rural (Media Luna) y urbano (Monte Cristo y Rio Primero). Cada escuela es un mundo diferente, con directivos diferentes, clima de trabajo diferente…es complicado más estando en 4 escuelas y tienes que  ir atendiendo las distintas necesidades de los chicos.

El docente es muy sacrificado en esto de estar en tantas escuelas, ¿cómo se hacepara adaptarse?

Yo la verdad todavía no sé como hago para poder hacerlo porque estoy de un lado para otro todo el tiempo, los horarios son cortados entonces por ahí me cuesta sacarme el chip de estar de un colegio pasar al otro. En nuestra profesión somos los profes “taxi” así nos saben decir porque tienes que cubrir una determinada cantidad de horas que no las podes hacer en un solo colegio, es un poco desgastante. Y nuestras clases son afuera con viento, con sol, con frío. Cansa pero es como todo si te gusta te gratifica en algún momento ese cansancio es llevadero o se repara de alguna manera. Llegas a un colegio cansada y de pronto vienen los nenes y te abrazan y bueno…ya está esto te ayuda a cambiar el aire para seguir.

¿El Club El Carmen es una herencia familiar que está muy presente?

Siempre acompañamos a mi Papá y a los jugadores de fútbol y bochas en aquella época cuando estaba en el campo pero nunca me imaginé estar ligada a la Institución como lo estoy hoy. Empecé jugando al hockey estuve varios años, después surgió la posibilidad de jugar en Córdoba, volví como preparadora física era como que no me podía desprender del todo. Si tuviera la posibilidad de trabajar en otros clubes también lo haría. Hoy estoy ligada a la parte de hockey como presidenta de esa disciplina cosa que nunca lo imaginé, llego por sí solo. Había que renovar la sub comisión me proponen y me pareció una buena idea y lo encaré y ya estoy en el tercer año.

¿Qué representa el hockey para vos?

El hockey empezó siendo un deporte para distraerme, para hacer algo y volver a insertarme un poco en la vida social en Monte Cristo al irme en 3año a un colegio de Córdoba entonces había perdido un poco el vínculo. Me apasionó, comencé a investigar más, a conectarme más con cosas técnicas, tácticas, psicológicas de lo que es el deporte que no sólo sirve para el hockey sino para todos los aspectos de la vida. Hoy en día me moviliza muchísimo.

Desde los inicios hasta ahora ¿qué balances haces del hockey en Monte Cristo?

El hockey femenino en Monte Cristo está hace un poco más de 16 años y el  balance súper positivo desde el crecimiento en infraestructura empezamos jugando en una cancha de fútbol, después logramos nuestra propia cancha de tierra con condiciones muy buenas para poder jugar y ahora la cancha de sintético en este aspecto es gigante el logro. En cuanto a lo deportivo año tras año se va creciendo más, se van formando bases más sólidas desde las más chicas hasta las más grandes. Hoy en día el balance de este 2018 fue impresionante a nivel deportivo, a nivel humano de las jugadoras con los técnicos, con la comisión directiva y me llena de satisfacción ver como estamos creciendo.

La mujer se ha ido ganando espacios en todos los deportes…

Yo creo que la mujer hoy abarca casi todas las disciplinas, es un poco esto de abrir la mente y de  crear espacios en los distintos géneros siempre y cuando se respete la igualdad de condiciones en todos los deportes. Veo que tenemos las mismas posibilidades que los varones sin ningún prejuicio ni nada que impida que se puedan practicar todos los deportes.

Siempre estás en un lugar de lucha, remándola  por conseguir fondos, por ir creciendo, ¿cómote sentís?

Es complicado muchas veces te frustras, pero cuando eso pasa me dan ganas de volver a intentarlo hasta que salga. Es un mecanismo de trabajo que venimos con toda esta comisión. Si bien hoy yo encabezo una comisión pero detrás mío tengo un montón de padres que me siguen que si no los tuviera sería imposible hacerlo.

¿El traslado de la sede del club reforzó el vínculo de pertenencia con MonteCristo?

Si exactamente. Hoy en día El Carmen es una institución más de Monte Cristo si bien nuestras raíces están en el paraje El Carmen. Por una cuestión de distancias y de servicios hoy estamos acá.

Con el traslado del club primero sentí que sacaban algo que fundaron mis abuelos con tanto esfuerzo, con tanto laburo. Los 1° de mayo no volverán a ser como eran antes por más que le pongamos el empeño que le pongamos. Fue un poco duro, porque también significó dejar de ir al club, al campo donde uno tiene muchas raíces y muchos recuerdos y es como que te vas despojando si bien uno lo tiene adentro es como que te vas olvidando, pero era un cambio que había que hacer necesariamente porque se estaba complicando que la gente vaya a entrenar, a la noche también se complicaba. Y hoy me da nostalgia regresar por lo que vivimos allí y lo que compartimos con mi familia, es muy fuerte…. El club El Carmen está abierto para todos y no es patrimonio de una familia sino de toda una comunidad por eso la sede está en Monte Cristo.

Hoy en las instituciones deportivas participa mucha gente joven con una mentalidadmás abierta incorporando nuevas ideas y eso se nota…

Exactamente, los más grandes apuntalan son su experiencia pero los jóvenes tienen otros puntos de vistas, otras ideas. En mi caso yo veo que en hockey somos los únicos del Departamento Rio Primero que participamos de la Federación Cordobesa de Hockey y es Monte Cristo en definitiva el que hoy está representado por el club El Carmen lo mismo pasa con las chicas de volley del Club Ingeniero, con las chicas de handball de la Municipalidad, somos reconocidos por la calidad de nuestros deportistas que trabajan en las distintas instituciones y nos representan como ciudad. Si yo el día de mañana me tengo que sentar a evaluar el crecimiento deportivo con otras instituciones y forjar algo nuevo para seguir creciendo lo hago con todo gusto porque eso es lo que a mí me gusta y lo que me interesa.

¿En esta etapa de tu vida haces lo que te gusta?

Hago lo que me gusta, me gustaría hacer más cosas. Tal vez abocarme a otro aspecto de la educación física pero está en los proyectos. Y en la docencia me quedaría con el nivel secundario por la vuelta que yo le doy a la materia es un desafío permanente. Me interesa que el alumno se interese por la materia y eso trato de hacer todos los días, rescatar la importancia de la educación física para la vida cotidiana y que se le pueda dar el valor que tiene la materia.

¿Cómo definirías a Leticia Fernández?

Soy una persona perseverante, luchadora y me encantan los desafíos eso es algo que me caracteriza. Porque aparte son pruebas que por ahí me las pongo yo sola o me las pone el destino y trato de sortearlas de la mejor manera posible. También muy competitiva y me encanta ganar.

¿Tuviste una lesión importante como deportista cómo fue tu recuperación?

Fue una fractura en la cervical, eso fue 2014 en un Seven acá en Monte Cristo jugando al hockey por un suceso se cae el arco y me pega en la columna. Tuve un reposo prolongado y después de eso me costó volver. Cuando regresé lo hice con miedo. Hubo un antes y un después de esa lesión en mi parte física volví a jugar con miedo, a la bici también. Si bien ahora estoy empezando de nuevo a andar en la bicicleta, estoy haciendo otras actividades pero me encantaría hacer más de lo que hago pero porque a mí me encanta la competencia. Este es un tema relegado por el momento, tal vez me quedé con más miedo de lo que en realidad tengo. Esto lo sufrí mucho, para colmo cuando vuelvo a entrenar me fracturo la mano entonces fue como un año duro con una seguidilla de lesiones y eso me hizo repensar un montón de cosas.

¿Encontraste otro lugar para disfrutar el deporte no desde la competencia esto te satisface?

Me llena desde el hòckey, desde mis clases personalizas con Nacho y Sole, es encontrarle la vuelta.

¿Que significan Nacho y Sole dos alumnos con capacidades diferentes que acompañas,otro desafío importante en tu carrera?

Con ellos aprendo a diario. A Nacho lo tuve en el primario y en la pileta y por ahí surgió el vínculo, después me llamó su Mamá para darle clases personalizadas y fue todo un desafío. Y al mismo tiempo me llama Beatriz la Mamá de Sole para darle clases también. Me interiorice en lo que tiene cada uno y a partir de ahí  comenzamos a trabajar para mejorar la calidad de sus movimientos coordinativos y de los quehaceres diarios. Y año tras año con cada uno nos fuimos poniendo objetivos diferentes, si bien se cumplían a largo plazo, siempre se cumplían y eso era un plus para seguir. Con Nacho me pasa que es un apasionado del deporte entonces lo entiendo y lo sigo en todo porque a mí me pasaba lo mismo y me veo reflejada en él. Empezó con el tema de los maratones y ya corrió un montón de carreras ahora quiere hacer rural bike entonces salimos a andar en bici.

Y con Sole me paso que ella me veía todo el tiempo andar en bici y quería también andar en bici, la familia le compra la bicicleta y empezamos con el desafío que nos llevo tiempo, esfuerzo y trabajo para que ella pueda sentirse segura hasta que hoy anda y lo disfruta.

Entonces todos esos logros que voy teniendo con cada uno de ellos me reconfortan. Yo siempre digo: estoy cansada pero cuando tengo que ir a trabajar con ellos me recargo de energía en especial cuando te dan un beso o un abrazo.

Estableciste una linda relación con ellos…

Hay una linda conexión y también compartimos otros momentos extras como una merienda o salimos es muy lindo ellos te devuelven mucho. Te abren la cabeza y te hacen ver las cosas de diferente manera y como con pequeñas cosas vas mejorando. Me toco también en una oportunidad en la escuela dar clases a una niña con silla de ruedas y era diagramar las clases para que ella pueda disfrutar a la par de sus compañeros o en su momento cuando trabajé en la pileta con el proyecto de Huepil y era fantástico ver los avances de cada uno de  los niños y cómo  esperaban esa hora para meterse al agua y jugar era algo muy muy lindo. Todo esto se disfruta mucho.

Sos experta en escuchar las necesidades del otro ¿en cuanto a tus propiasnecesidades les prestas atención o te cuesta?

Que tema no…. (se ríe) Este es un punto que me cuesta mucho es como que siempre está el otro antes que yo y me va a seguir costando. Todos los años digo más en esta época de fin de año, en los que uno hace balance, me pasa que siempre cuando quiero ocuparme de mí me suena el teléfono y es alguien pidiéndome por algo y no puedo decir que no. Tengo muchos desafíos, entre esos,  superar esto que relego lo mío para darle prioridad al otro. Ya llegará el momento que revierta esto.

¿El hecho de estar en pareja te ayudo a poder dedicarte más a vos, a tusnecesidades, a los dos?

Gracias a Dios Juanjo (Juan José Bracco) me conoció dando clases en Manantiales así que sabe cuál es mi ritmo. Fuimos empezando a negociar porque yo estaba de lunes a lunes ocupada y era muy estructurada en mis horarios de  competencia deportiva. Y hoy encuentro los lugares para disfrutar la pareja y me los impongo.

El amor llego a tu vida….

Si, llegó el amor y llegó bien. Los dos primeros años fueron complicados me costó y después empecé a darle más prioridad a la pareja porque la pasaba bien, además era un momento de pausa y darle tiempo a momentos de mi familia. Si bien yo tengo una relación muy estrecha con mi familia no sólo con mi núcleo íntimo sino también con mis primos, tíos, con todos entonces mucho tiempo fue prioridad el hockey y después empecé a disfrutar más de las relaciones familiares. Hoy le estoy dando prioridad a otras cosas es una cuestión de maduración estoy tratando de encontrar un equilibrio entre las obligaciones y lo personal.

¿Cómo es esto del matrimonio en tu vida?

Me llegó en un momento que no lo esperaba. El proyecto personal de formar una familia y casarme siempre estuvo pero en este momento que me llega la propuesta no estaba en mis planes, me sorprendió pero es algo que siempre esperé y quise. A parte fui haciendo cosas antes de esto, me di e gusto de viajar sola, de viajar con amigas, viajar con mis hermanas es como que disfrute de todo. Y ahora que estoy en otra etapa digo que bueno que pude hacer todo eso y ahora me puedo casar.

¿Te da un poco de miedo?

Me da pánico  entrar a la Iglesia y caminar hacia el altar…el vestido blanco, el peinado….no me gusta para nada ser el centro del atención eso lo sufro mucho. En realidad me trauma el pasillo que tengo que caminar con mi Papá eso me cuesta pero veremos cómo lo resuelvo…(risas). Lo demás ya está más que hablado con Juanjo así que vamos por buen camino. Somos los dos muy sencillos lo único que tenemos en claro que queremos pasarla bien y compartir con todos los que queremos.

¿Como te ves con hijos?

….me veo complicada…uno piensa que va a ser de una determinada forma y después resulta de otra. Los chicos son mi debilidad. Siempre dije quiero ser madre. Por ejemplo tengo una ”hija adoptiva”  que es Belén Ferreyra “la Peta”  todos los días descubrimos que parece más hija mía que de sus padres porque tenemos muchas cosas en común y tanto ella, como Mariel, Franco y Giuliana son cuatro primos que hemos criado desde chiquitos ayudando a cambiar pañales, darles biberones entonces siempre estuve ligada un  poco a eso de la maternidad y siento que quiero ser madre en algún momento.

Con Juanjo hemos disfrutado muchas cosas solos y los dos nos encontramos en la etapa justa para hacer un quiebre en lo que estábamos por lo que va a venir. Estoy contenta, estamos disfrutando de este momento.

¿La fe te ayuda a sobreponerte en los momentos más complicados?

Soy creyente me gusta rezar, también me pasa que yo perdí a mi madrina Isabel y mi abuela Titi y ellas eran personas que las tenía muy presente. Y las siento como mi protección, a ellas muchas veces me encomiendo. En el caso del accidente que tuve yo sé que mi madrina por sobre todas las cosas estuvo.

¿Qué te emociona o te conmueve en tu día a día?

Me emocionan muchas cosas, este último tiempo es como que me he puesto más sensible no sé por qué. En el día a día me emocionan mucho los crecimientos que veo con muchos de mis alumnos de trabajo personalizado, los pequeños logros personales y profesionales. Ver a mis padres con salud, que te reconozcan en la calle o las instituciones en las que uno está trabajando también, si bien a mí no me gusta ser el centro de atención son cosas que me llegan y me emocionan.