Rojo, colorado o cualquier nombre que le coloquen no es lo principal sino el uso que le podemos dar dentro de un trabajo de decoración. Cualquier persona lo puede ver en restaurantes, pubs o lugares públicos pero es importante recalcar que estos son lugares de paso: no vives en ellos. Pero, dentro de tu hogar este color puede ser un arma de doble filo: por  un lado atrae y por el otro cansa.

Cuando me refiero a que atrae digo que uno puede caer en la tentación de querer pintar una pared en ese tono o comprarte un sillón, silla de esos colores. Puedes comprarla pero debes entender que estos objetos están relacionados con los colores de las paredes y cuál es el estilo que adoptaste como decoración de tu ámbito. Si es un estilo minimalista en el cual el color predominante es el blanco, el metal y pocos objetos no hay problema ya que no cansará tu vista. Pero si tu casa es de otro estilo, evita la compra de sillones, sillas; es decir mobiliario donde se encuentre este color.

El por qué es que a la larga detestarás la compra que hiciste y querrás cambiarlo a los seis meses. Pero no es que se encuentre prohibido dentro de tu hogar. Puedes usarlo en objetos tales como floreros, almohadones, vajilla u otros elementos de decoración; de esta manera logras que tu ambiente tenga toques de color sin cansarte. La cuestión es que elegir un color como el rojo es una elección arriesgada y que dependerá siempre de tus paredes, muebles, cortinas y todo lo que rodea.

Repito, si es  un ambiente totalmente blanco compra ese sillón rojo, si tienes muebles de madera y hay múltiples elementos que decoran tu casa evítalo, sólo úsalo en objetos maleables, como toques, destellos para que así evites el arrepentimiento. Y cuando vayas a pintar una pared y tu tentación sea pintar una pared dentro de esa gama recuerda que vivirás con este color, más si lo usas en un comedor: no estás de paso.

Esta gama es una de las más difíciles de usar correctamente, debes tener un criterio abarcativo de todo tu espacio, por esto, ten cuidado con el rojo si no lo sabes usar.