Cerramos el año y a la hora de hacer el balance parece que otro año más se nos fue volando. Capaz para vos ha sido un año exitoso y en ese caso deberías celebrarlo con unas merecidas vacaciones, pero si en realidad ha sido un año muy duro, entonces no nos queda otra que reflexionar.

Aprovechemos este mes para hacer un sano balance, no me refiero a que te reproches por todo lo que no lograste, sino que pienses cuáles eran tus expectativas a principio de año, qué cosas hiciste para lograr tus objetivos y qué no hiciste. Seguramente se cruzaron muchas circunstancias que no estaban en tus planes, bueno, eso nos pasa siempre y debemos estar mentalmente preparadas para enfrentarlo.

Ahora te propongo que tomes un sano hábito que a mi me ha dado muy buenos resultados. Tomá un papel en blanco y una lapicera y escribí al menos 5 cosas que te gustaría hacer este año. Tratá de ser realista, pero eso no quiere decir que no puedas soñar, casi todo todo lo que querés se puede cumplir. Lo ideal sería que las escribas en orden de prioridad.

Una vez hecha la lista, dóblala en 2 o 4 y guardala en un lugar seguro e importante, puede ser debajo de una vela o bien en uno de tus cajones o simplemente pegada en una pizarra o espejo con un dibujo en el frente que te permita recordar qué es, por ejemplo: un corazón o una leyenda que diga: “Mis objetivos 2018” Ahí se quedará guardado hasta diciembre del año que viene.

Ahora buscá otra hoja y por cada punto o deseo, que escribiste en el primer papel, escribí 3 acciones que vas a hacer en el próximo mes y que te llevarán camino a cumplir tus objetivos.

A esta segunda lista deberás ponerla en un lugar bien visible, que no se pierda ni quede olvidada porque a medida que cumplas con estas consignas deberás tacharlas y agregar 3 nuevas acciones que te mantengan “enfocada”.

El éxito de tus proyectos tiene que ver con tu capacidad para mantenerte enfocada en ellos. El año es largo y tendemos a ir olvidándonos de nuestros planes, dilatarlos y finalmente puff… no hicimos nada y nos lamentamos por eso.

Acordate siempre de que “el éxito es la suma de pequeños esfuerzos repetidos día tras día“.

Y a respecto de eso, no importa lo que quieras hacer o lograr, simplemente recuerda esto:

Si tienes dudas, empieza igual, no esperes que todo esté perfecto, la perfección no existe.
No escuches las críticas de aquellos que nunca lo intentaron. No cuentes tus ideas o proyectos a aquellos que no van a comprenderlos o te los tirarán abajo.
Es tu deber y tu responsabilidad cuidar tu espíritu.
Tomate esto con mucha seriedad y responsabilidad, es la única forma de que a fin de año te sientas feliz de tus logros.
Si tu objetivo necesita ingresos, planea cómo conseguirlos y ponete en acción.

La bloggera Gaby Higa recomendó hace poco este libro:

El Efecto Compuesto o The Compound Effect de Darren Hardy  es una obra maestra que te detalla cómo tus hábitos y pequeñas acciones repetidas día tras día, crean un crecimiento exponencial al largo plazo.

Lo fuerte de esta filosofía es que no importa que sólo tengas 1 hora por día para trabajar en tu proyecto, sino que lo que importa es que uses esa media hora cada día para tomar acción hacia tu objetivo, sin importar que otros logren el “éxito” en un mes porque tuvieron 20hs por día más que vos, porque en realidad tus acciones diarias suman un % exponencial que hace que estés preparada para oportunidades más grandes que aquellos que no lograron sumar ese % diario.

No esperes más, ponete en acción este 01/01/2018 comienza tu gran oportunidad.

No la dejes pasar.