A veces no nos damos cuenta, pero vivimos nuestra vida como animalitos: comemos, trabajamos, dormimos… y así, la vida pasa en un abrir y cerrar de ojos. De pronto, pasó el tiempo y enterramos nuestros sueños.

Permita que le hagamos algunas preguntas: ¿Qué es lo último que has aprendido? ¿Cuál es el último viaje que has hecho? ¿Qué es lo último que te ha incomodado? ¿Qué es lo más loco y divertido que has hecho en tu vida? ¿Crees que vives en tu zona de confort o que estás en zona de retos?

Cuando el ser humano entra a la llamada zona de confort, entra en la zona del adormecimiento. Y justo allí es cuando dejas de crecer.  Crecer significa vivir más: viajar, adquirir nuevas experiencias, satisfacer nuevas inquietudes de la mente, tener espíritu curioso y aventurero. El dinero uno lo puede perder. El dinero se hace. Se recupera. ¿Pero cómo recuperar el tiempo? Estar vivo significa estirarse. Eso dicen los expertos: cada vez que hacemos algo que nunca hemos hecho, crecemos. Añadimos más fuerza mental, más serenidad, más conocimiento. Pero en cambio si hacemos todo el tiempo lo mismo, empezamos a funcionar como una máquina. Empezamos a actuar de manera mecánica. Una cita muy conocida dice: “usted nació original… no muera como copia.”

Toma nota de lo siguiente:

#1. Encuentra tu propósito: Este es realmente el sentido de la vida. El propósito es la razón por la cual un ser humano puede justificar su existencia. La pregunta es: ¿para qué crees que has nacido? ¿Para qué estás en este mundo? Sin un propósito la vida es vacía, carece de contenido. Así como el ave nació para volar y el pez para estar en el agua, vos tenés un propósito.

#2. Establece lo importante: Lo importante es todo aquello que solo podemos hacer nosotros. Las personas viven en el cuadrante de lo urgente…viven apagando incendios, saliendo de apuros, de compromisos. Pero eso realmente no es lo importante. ¿Si hoy fuese tu última semana de vida que es lo que estarías haciendo? ¿Tu familia es importante? ¿Sus sueños son importantes? Defina eso…

#3. Establece retos: cuando la vida se vive sin retos, se vive sin esa dosis de riesgo. Deja de haber adrenalina, desafío. Realmente esto es lo que hace que nos sintamos vivos. ¿Cuál es tu reto de esta semana? ¿Cuál es tu gran reto del año?

Fuente: https://carloslancot.com/