Por una invitación de sus amigos decidió formar parte del mundo de los scouts incorporándose y adquiriendo esta forma de vida donde los valores, principios, amor al prójimo y defensa de la vida sana y la naturaleza fueron los que la terminaron de apasionar para siempre.

Sencilla, humilde y generosa le gusta tomar mate para compartir ese momento con amigos. Ya lleva 25 años de su vida ocupando sus tiempos libres en compartir, planificar, acompañar y ser parte de un consolidado grupo en la que participan niños y adolescentes a lo largo de este camino recorrido.

“Colibrí Dispuesta” es el tótem que la identifica y la muestra en una actividad de servicio hacia la comunidad. Su espíritu scout la llevó a realizar varias travesías como el cruce de los Andes, la caminata de Tilcara Calilegua, entre otros viajes que experimentó con amigos como también los Jamboree scout en los que participó.

Por el grupo pasaron muchas generaciones y muchas experiencias vividas en especial con los tradicionales campamentos donde las anécdotas y momentos vividos marcan a fuego a sus participantes.

“Épicas Mujeres” compartió una entretenida charla con Analía Ríos, una de las dirigentes scouts que acaba de festejar junto a sus compañeros los 25 años del Grupo Scout Ceferino Namuncurá de la ciudad de Monte Cristo, una agrupación tan querida y prestigiosa que trabaja con un hermoso grupo de niños y adolescentes practicando una filosofía de vida para estar “Siempre Listos”.

Analía, contanos ¿cómo surge este grupo scout?

Todo empezó en el colegio secundario, tuvimos una profesora: María Mercedes, ella era scout y nos incentivó a armar el grupo. Durante el año 1992 un grupo de mis compañeros estuvieron asistiendo a Córdoba a aprender cómo era el sistema y al año siguiente Pablo Romagnoli, Fabián Cardarelli, Guillermo “Bachi” Vasallo y Mabel Arnaldo lo iniciaron, yo me sumé el segundo sábado de actividad.

Por otro lado Jorge Ciccioli también estaba armando un grupo, sin saber nada de nosotros. Cuando se dieron cuenta, ya que Jorge es tío de Pablo, decidieron armar un solo grupo. El primer grupo estuvo formado por Pablo, Fabián, “Bachi”, Mabel, Jorge, Kati Mendeguía, Antonella ( hija de Jorge y Kati ), Marina Fernández y yo.

El Padre Cesio, cura de esa época nos cedió los terrenos de atrás de la Iglesia, donde funcionaba una cancha de tenis, pero que no se usaba y allí armamos el espacio para el grupo. La primera presentación formal fue cuando se inauguró la Gruta, no recuerdo bien si fue una apertura distrital o qué exactamente, pero era un momento importante.

Yo hice la promesa con Marina y Antonella, tenía 20 años y ellas 14 más o menos.

 ¿Qué es la promesa scout?

Es como un bautismo, donde prometes cumplir con el reglamento scout y todo lo que significa, también te entregan el uniforme. Es una decisión, uno se compromete a ser parte de la hermandad scout, es un compromiso.

¿Qué significó para vos?

Para mí, es un estilo de vida, vos sos scout para siempre, aunque dejes de participar, es algo que se queda con vos. No es fácil, cada uno lo siente diferente. Esto es un voluntariado y a veces tienes que dejar de salir los fines de semana, hacer algunos sacrificios.

El propósito del creador de este movimiento era dejar el mundo en mejores condiciones y creo que eso es lo que todos buscamos.

¿Cuál es el objetivo del grupo?

El objetivo es educar en valores y crear buenos ciudadanos. Cuando los chicos cumplen los 21 años de edad pueden decidir si siguen o se van pero esos valores que aprendes dentro de los scouts siempre te acompañan.

¿Actualmente cuántos son en el grupo?

Debemos ser más de 100 afiliados, no tengo el número claro, pero han pasado muchas personas y se va renovando siempre.

¿Que hicieron para celebrar estos 25 años?

Cumplimos 25 años y en esta ocasión queríamos hacer algo para compartir con todos, por eso decidimos hacer una celebración especial, a la canasta para que nadie tenga que trabajar atendiendo, ni haya nadie que quede afuera por cobrar tarjeta, en fin. Salió muy lindo, el clima no nos ayudó mucho pero aun así había muy mucha gente.

¿Qué fue lo más importante que pasó en estos 25 años?

Mmm, muchas cosas, creo que cumplir la misión del grupo, que es enseñar a los chicos a ayudar a los demás es lo más importante. Todos nos sentimos muy agradecidos por eso.

¿Es un desafío trabajar con los niños de ahora?

Si, lo importante es darles espacios para que se puedan expresar, nosotros, los dirigentes tenemos el trabajo de acompañar a los chicos en este proceso. A veces los chicos no dicen cosas en sus casas y aprovechan este espacio para expresarse con más confianza, es una hermandad.

Foto: 08/04/2017

 ¿Cómo incluyen la tecnología en su propuesta ya que siempre fue de mucho contacto con la naturaleza y al aire libre?

Tratamos de integrarla, las actividades son participativas y los mismos chicos proponen cosas, así que tratamos de darles las pautas y usamos la tecnología para incorporar los aprendizajes. Por ejemplo hace poco una de las actividades fue hacer videos tipo youtubers y para eso les tocó buscar videos de otros scouts y entrevistar a los más grandes, en fin.

¿Los campamentos son muy esperados verdad?

Si, trabajan todo el año esperando el campamento, es una aventura. Los chicos se van preparando según las edades, en diferentes grupos desde los 7 hasta los 21 años:

Los grupos son: manada,  scouts, caminantes y los rovers. Cada cambio de etapa es importante, se hace una celebración muy emotiva donde nos reconocemos.

Contanos sobre los viajes

Si, con Scout Argentina, de donde formamos parte hemos participado en varios eventos. Nuestro grupo participó por primera vez en el Jamboree de 1998/9 en Chile. Cuando yo me entero de este evento tuve ganas de ir, formamos un grupo de 20, los más grandes éramos Lisandro Guzmán y yo, el resto eran más chicos. Era todo un acontecimiento porque se juntaban scouts de todo el mundo. Fue una experiencia hermosa. Luego de eso fuimos por varios Jamboree, diferentes chicos, no todos, pero representamos los colores del Cefe en varios lugares del mundo. Los papás hacían muchos eventos para que los chicos pudieran viajar, incluso para los campamentos, siempre hubo mucho trabajo mancomunado de las familias.

¿Se enfrentan a problemas con niños, problemas que traen de sus casas?

Si, siempre hay cosas que salen, todos los chicos tienen sus cosas y nosotros tratamos de estar siempre pendientes de sus necesidades. En cada actividad tenemos objetivos y trabajamos en eso. Acá en Monte Cristo los chicos siguen teniendo sus espacios de juego y de esparcimiento para andar solos, eso es bueno y no pasa en las ciudades, porque los chicos cuando se separan de sus padres y comparten con otros chicos como ellos es cuando aprenden a desarrollar sus valores y el sentido de la responsabilidad. Acá, en el grupo scout, lo trabajamos mucho. Ellos saben que el trabajo de cada uno es importante y si alguien falla perjudica al resto. Los chicos se motivan mucho con el sentido de pertenencia del grupo.

Los scout es una manera de independizar a los chicos, pasa muchas veces que las mamás, por miedo o sobreprotección están muy encima de los niños y los scout es una forma de darles esa independencia y ayudarlos a su propio desarrollo. Las mismas mamás se sorprenden de lo que hacen los chicos acá. 

¿Es una forma de conectarse con otra gente?

Lo más lindo del movimiento scout es la posibilidad de conectarte y conocer otra gente con los mismos intereses. Varios años atrás se hacían eventos como el “Jamboree del Aire”, donde te conectabas con otros grupos a través de señales de radio. Eso ya no se hace más, ahora la tecnología nos da otras posibilidades, Facebook por ejemplo. En mi caso, por ejemplo cuando fuimos a hacer, con Marilena Fernández, el camino del Inca aprovechamos y visitamos grupos scout de Perú, hasta el día de hoy seguimos en contacto.

Mucha gente pasó por este grupo, y no solo los chicos si no también los padres que colaboraron y participaron, todos han hecho la historia de nuestro grupo y han marcado su personalidad.

¿Qué es lo más emocionante que pasa dentro del grupo?

Las ceremonias de las promesas, los pases de una etapa a otra, son momentos muy emotivos porque se hace un cierre de una etapa y se da comienzo a otra, a veces es difícil, hay chicos que no quieren pasarse a otra etapa pero es parte del crecimiento.

También hay una totemización. Se aplica un tótem a cada uno, esto es un símbolo que te identifica, puede ser un animal o un árbol. Se hace en los grupos más grandes y es una ceremonia muy muy linda. Otra ceremonia muy linda es una de la ley scout, donde charlamos entre todos y reflexionamos, esto también nos ayuda a aceptar cuáles son nuestras reglas y porqué las cumplimos.

Foto: 08/07/2017

¿Tienen proyectos, necesidades pendientes?

Siempre hay cosas por hacer y mejorar, ahora estamos trabajando en los espacios de los chicos, poner pisos, terminar el salón, etc, pero lo material no es lo principal. Tenemos muchos objetivos, creo que lo más difícil en este momento es organizar el crecimiento del grupo. Hay mucha demanda y nuestra estructura no nos permite crecer, eso es algo que tenemos que pensar bien y ver cómo lo hacemos. Estamos en el proceso de decidir qué hacemos y cómo. No es una decisión fácil pero tarde o temprano deberemos adaptarnos al crecimiento del pueblo.