Poner un comercio y comenzar a vender no es algo para especialistas. Cualquiera puede hacerlo, incluso a algunos les va muy bien al comienzo. El problema es cuando empezamos a descubrir cuestiones que no habíamos tenido en cuenta como la administración de los recursos, la atención al público, la publicidad y la creatividad para estar vigentes a pesar del paso del tiempo.

En esta nota queremos mostrarles el caso de una panadería de Monte Cristo que lleva 20 años con sus puertas abiertas y que ha sabido sortear todos los obstáculos con muy pocos recursos, pero mucho esfuerzo y mucha creatividad.

Gisela Moyano empezó desde muy chica trabajando en una panadería hasta que decidió emprender por cuenta propia apenas terminó el secundario. Tuvo el apoyo de su familia y eso le permitió seguir adelante en esos tiempos donde parece que todo está mal y que la única alternativa es rendirse.

Sus padres le inculcaron buenos valores y su familia, una familia común como cualquier otra, pero unida por el amor y la comprensión la acompañó en esta aventura.

Los primeros años significaron MUCHO trabajo, porque al oficio, lo fueron aprendiendo en el camino. Cometieron algunos errores, pero tuvieron la claridad para seguir siempre adelante y se fueron reinventando. Supieron escuchar a sus clientes y se rodearon de buenos asesores y amigos.

Hoy Gisela, junto a su hermano, socio y amigo Mauro Moyano, formaron una empresa pujante y notoria en una comunidad pequeña a la cual aportan: trabajo, respeto y son fuente de inspiración para muchos otros comerciantes locales.

Se nutren de un sistema de provisión familiar donde, cada uno, aporta a la empresa aquello que hace mejor y han logrado dar ese gran salto que les permitió dejar de ser un comercio para convertirse en una unidad de negocio.

La creatividad, la visión, la educación y rodearse de buenas personas con talento y predisposición han marcado una diferencia para esta familia. No hay duda de que el valor humano y el reconocimiento a sus empleados y asesores es una de las bases y claves de este crecimiento.

Hoy la empresa cuenta con 3 sucursales, están próximos a abrir una más, saltando las fronteras locales y se disponen a hacer frente a un nuevo desafío.

Pero está claro que TODOS podemos intentarlo, no importa cuál sea el rubro, solo basta con confiar en uno mismo, como lo hizo esta familia, tratando de hacer las cosas bien, de agradecer sin mirar hacia atrás y de buscar siempre lo mejor para todos.

Éxitos y felicitaciones por estos 20 años de trabajo!