“Escuchar a otras mujeres me fortaleció, me sirvió para seguir descubriéndome a mí misma. Es una hermosa sensación de que no estamos solas, que lo que nos pasa, le pasa a muchas otras mujeres”. S. Q.

Esa frase define gran parte de lo que sucede en este maravilloso espacio de Épicas Mujeres y en esta época que estamos viviendo. Las mujeres hemos encontrado momentos de unión y acompañamiento que nos fortalecen, nos ayudan a crecer, a superarnos. Hemos logrado participación política, social y comunitaria como nunca antes. Puestos de jerarquía, de profesionalismo, cosechas de años de esfuerzos de miles de mujeres en todo el mundo. Es un tiempo dorado en varios aspectos (aunque por supuesto falta un montón), pues nos hemos unido a fin de ser escuchadas y valoradas, mostrando lo que sí podemos, lo que necesitamos y lo que brindamos a diario.

Acompañarnos en las buenas y en las malas es un aprendizaje que llevará aún varios años más, pero ya se sembró la semilla, ya empezaron los brotes de este bosque de mujeres que eligen el bien común, que miran a las demás como amigas-hermanas, que ya no están comparándose o rivalizando por nimiedades…. Va acabando el tiempo de los modelos rígidos, donde si no te vestías de determinada manera no podías pertenecer y la mirada de otras mujeres era cruel y competitiva, donde los hombres tomaban las decisiones más importantes y no se esperaba casi nada de la mujer al mando. 

Va acabando el tiempo de la frustración por ser sólo madre y ama de casa, por no poder dedicarnos a nosotras mismas, por los mandatos familiares necios que parecían inmortales. Va cambiando el inconsciente colectivo y enseñando a las nuevas generaciones que hay tanto por hacer como por aprender, pero que somos todos iguales en derechos y deberes. Ya no más rosa y muñecas Barbies indiscutiblemente, sino por elección de cada niña. Ha llegado el momento que tanto habrán soñado nuestras ancestras, encontrarse en libertad unas frente a otras, hablando, llorando, compartiendo, sin miedos al qué dirán. Sin palos o chirlos por mirar con deseo, por querer estar lindas o decidir no tener hijos. 

Sé que falta mucho por pulir, que en miles de hogares aún la mujer está oprimida y maltratada, pero también celebro los espacios que constructivamente se abren para manifestar nuestros dones, para edificar un futuro de respeto e igualdad de derechos y obligaciones.

Aplaudo los pasos que damos con amor y soñando un bienestar para todas. 

Agradezco la apertura de tantas de uds que nos permiten ser parte de su cotidianidad, que nos comparten sus historias, sus proyectos, sus ideas. No hay tiempos comunitarios exitosos sin crisis previas, sin desafíos por superar y obstáculos que sortear. 

Bienvenido el momento presente y todos sus logros, bienvenidas todas a la conciencia colectiva del bien común y el desarrollo personal. 

Estamos en una época que marca la diferencia, brindemos por este cambio y sigamos caminando juntas para que cada día más mujeres se sumen a una comunidad de personas plenas, conscientes y felices de la vida que eligen. Es posible y necesario complementarnos y aprender unas de otras. Es una gran oportunidad.

Bienvenido Septiembre y sus brotes. Que resurjan sueños y proyectos de prosperidad para todas!

Hasta la próxima…