Mamá, mamita, mamucha, vieja, ma, madre, en fin, como sea que le digamos o nos digan! Este mes recordamos este maravilloso rol y quisiera compartir con uds, más especialmente que nunca, lo importante que es sanar los vínculos con las generaciones anteriores y posteriores, es decir, con nuestra mamá y con nuestros/as hijos/as (o sobrinos/as).

Los conflictos no resueltos o las cuestiones que aún nos dañan de nuestra crianza, siguen acompañándonos toda la vida. Por ende, serán transmitidos (consciente o inconscientemente) a los niños/as que vayan sumándose al clan familiar. Seguiremos repitiendo costumbres, herencias, modos, tratos, creencias, etc, que no siempre son las que quisiéramos! 

De repente podemos encontrarnos hablándoles a nuestros hijos/as como nos decía nuestra madre, a sabiendas de que en algún momento juramos no repetir esas frases cuando fuéramos mamás! Pero nuestro “automático” interno hace que a veces nos comportemos de la misma manera que nuestros modelos. Por eso es importante SIEMPRE estar atentas a lo que nos va pasando, buscar nuestro centro, sentirnos bien con la vida que tenemos, mirar con lupa cada acto y palabras de nuestros hijos e hijas, porque ahí están las muestras de lo que vamos sembrando y cosechando. 

Este mes de mamá les propongo que podamos reconciliarnos con nuestra crianza, enriquecer la relación con nuestra madre y abuelas, sanar enojos y cuestiones irresueltas en el clan familiar, reforzar las transmisiones que sentimos que nos hicieron crecer y ser mejores personas, lo que sigue siendo un pilar en nuestro presente, el ejemplo a seguir….. Cada una sabe lo que más le cuesta en el vínculo con su mamá (o quien haya ocupado ese rol) y lo que mejor le hizo sentir en la vida, conectemos con esas emociones, con lo que sentimos al respecto, porque ahí hay una llave para destrabar situaciones actuales que no sabemos porqué se repiten tanto o que nos incomodan en el presente. 

Creo que a la hora de maternar, la mayor parte del tiempo subestimamos lo que significa o lo que marcó nuestra crianza. Cómo fuimos moldeadas por la cultura, las costumbres familiares, las herencias, etc, sin lugar a dudas, se reflejará en cómo nos relacionamos con nuestros hijos e hijas. Muchas veces me preguntan si es necesario revisar el pasado constantemente, y yo creo que No, porque esos datos los tenemos en nuestro presente. Estar atentas, preguntarnos en silencio ¿qué pasa con esta situación?, ¿qué me muestra este comportamiento de los niños/as?, ¿qué cambios puedo intentar llevar a la práctica?, nos da la posibilidad de salir un poco del automático y elegir lo que queremos como mamás.

Me encanta aprovechar las efemérides para nuestro crecimiento personal, que no se quede en un festejo vacío, de regalos obligados o reuniones forzadas. El Día de la Madre es muy movilizador si nos acercamos realmente a lo que nos produce en el corazón. Para las que somos mamás, que pudimos comprender de otra forma algunas acciones de nuestras madres, y para las que aún no lo son, las invito a reconectarse en ese vínculo primario, (aun si mamá ya no está físicamente), tener un lazo sano y brillante, siempre es para nuestro bien y el de toda la familia.

Feliz día de la Madre para todas. Para nosotras mismas, para nuestras madres y ancestras y para todas las mamás que sentimos cerca en la vida…..

Hasta la próxima!