Un grupo de mujeres se decidió un día a comenzar un taller literario, con la simple excusa de tener un espacio donde escribir. Como quien hace una terapia para sacar de adentro cosas guardadas, convertidas en lindas piezas de arte, igual de simple, se formó este grupo. Julia, Beatriz, Nancy y Yolanda se dispusieron a escribir textos salidos del alma y los juntaron todos en una edición que fue como un pequeño hijo, al que acunan con cariño.

Yolanda es la coordinadora, hizo varios talleres literarios, hace unos años atrás publicó un libro de cuentos “El sendero de los colores” donde no sólo escribió el texto  si no también realizó las ilustraciones  de la mano de María Elena Mansilla, su profesora de arte. Su alma inquieta, jubilada de su tarea docente desde hace más de 18 años, la ha llevado por la literatura, el teatro, la fotografía, la pintura, el yoga, los idiomas, entre tantas cosas. Ama el teatro y la literatura, aunque no se considera una gran escritora.

Pero qué se traen en este Taller literario?

Ellas dicen que es un “taller auto gestionado”, donde cada cuál escribe, estudia, comparte y entre todas cultivan las ganas y el conocimiento. Está abierto a todos, sin restricción de edad. Se juntan los jueves de 15 a 17h en Poeta Vásquez Ludueña 21 (Monte Cristo)  y allí surge la magia. Empezaron el año pasado inspiradas en los relatos de los primeros habitantes de nuestro pueblo. Se mezclaron sus recuerdos con las historias y se entusiasmaron con la idea de escribir un libro, una pequeña selección de escritos propios. Sintieron tanta ilusión que hasta pensaron en compartirlos con toda la comunidad… y como siempre hay un par de locos que te alientan cuando tenés una linda idea, en Taller y con el apoyo de Alicia y Hernán se gestó este mágico libro llamado: Rescatando Historias.

Rescatando Historias. Autoras: Julia Montañez, Beatriz Ciccioli, Nancy Romero y Yolanda Amado

La timidez y la vergüenza de no sentirse preparadas fueron vencidas por la ilusión de hacer algo diferente. Ojala todos tuviéramos tan claras las cosas para poner “las ganas” delante del miedo.

Seleccionaron los escritos, los corrigieron y mientras avanzaban aparecieron más personas con ganas de colaborar, así  Sol Villalba les hizo la foto de portada y Hebert Gonza Collin creó las hermosas ilustraciones que acompañan los relatos.

Yo me llevé el último ejemplar, que no quisieron cobrarme. Dijeron que era un obsequio y la verdad que lo disfruté mucho. Lo leí en una sentada, aprovechando la lluvia del domingo y confieso que me dieron ganas de seguir leyendo. Hacía mucho que no agarraba un libro, a veces nos ganan las ocupaciones, los quehaceres o Netflix… pero qué lindo fue leer un rato. Se ablanda nuestra capacidad de sentir, se baja el nivel de ansiedad y de pronto te dan ganas de escribir… Si tenés ganas de leer podes encontrarlo en la Biblioteca de Taller, ahí donde además sirven unas meriendas riquísimas.