Luego de tanta espera finalmente llegó el frío, parece que va a quedarse y de repente pareciera que los días se han vuelto tristes, apagados… ¿Será que somo seres totalmente conectados con la naturaleza y por eso afecta tanto nuestro estado de ánimo un cambio en el clima? Yo creo firmemente que sí, ya que somos parte de ésta y como tal respondemos a sus cambios.

Les propongo otra manera de mirar este tiempo, buscando la oportunidad para transformar lo que parece triste en algo productivo y desde allí podamos modificar nuestro ánimo también.

Las plantas de verano comienzan a descender el movimiento de la sabia hacia las zonas bajas de las mismas, para preservarse del frío, manteniendo la circulación en la zona de las raíces. Esto tiene como beneficio que podemos realizar la poda (una vez que perdió la mayoría de las hojas), ya sea de formación o de renovación.

¿Qué plantas vamos a podar?

Rosales, árboles, frutales, y por qué no, algunas plantas ornamentales que aparentemente van muriendo. Verán como éstas se renuevan… porque la naturaleza es sabia y ante la posibilidad de un fin de ciclo, nos brinda nuevas flores para dejar su descendencia asegurada.

¿Cómo lo haremos?

Usar la tijera correcta:

Lo primero que les puedo aconsejar es que no usen la misma tijera con la que abren las cajas de leche, cortan hilos o papel. El grosor de los tallos es diferente y requiere de una tijera de podar y así mismo, no usaremos la misma si el material a tratar es una planta de jardín o un árbol. Recuerden que estaremos realizando un corte, y por éste pueden ingresar enfermedades y hongos, por lo tanto, es importantísimo que sea de buena definición (que corte bien).

Planificar la poda:

Si lo que estamos buscando es que produzca más frutales deberemos liberar de sombra la zona ventral, para que la luz tenga acceso a la mayor cantidad de ramas posibles.

Si se trata de rosales, buscaremos mantener la altura deseada, intentando que las nuevas ramas respeten el lugar de las que ya están y no se intercepten más adelante.

Si vamos a podar el arbolado público, recuerden que deben dar aviso al municipio y en este caso, va a depender del tamaño que tenga el ejemplar. Si es un árbol grande, será de mantenimiento y si es uno en crecimiento será de formación, para lo que debemos tener en cuenta la dirección de las ramas respecto a la circulación de los vecinos por las veredas.

Como siempre les recomiendo, ante la duda, pedir ayuda a personas capacitadas. Y recuerden que todo lo que sacamos de las plantas puede ser de mucha utilidad para abono verde, nada se pierde… ¡Todo se transforma!