Extraído del Blog de Anina Walder

¿Te afectan las críticas?, ¿Le das demasiada importancia a lo que los demás piensen de ti?, ¿Cuándo alguien te da retroalimentación la tomas como ofensa y sientes que tienes que defenderte?

Ojo: Las críticas no afectan a todas las personas de la misma manera.

Querida, estoy segura que en tu lista de mejores amigas tienes por lo menos una que le “da igual” lo que las demás piensen o digan sobre ella y tú te preguntas ¿cómo hace esta mujer para ser tan libre, plena y feliz? Bueno, pues hoy quiero compartirte que tu amiga no tiene un súper poder o una poción mágica escondida que la hace inmune a las opiniones negativas, ni que gracias a esto ella sea “mejor” o “peor” persona o “más” o “menos” inteligente que tú. La diferencia entre tú y ella está únicamente en la forma de hacerle frente a las críticas.

Cuando me importa lo que los demás piensen de mí:  

  • Me culpo por lo que sucede: Reconozco que me equivoqué de alguna manera y creo que por ese error ahora soy mala persona, menos profesional, menos inteligente, etc.
     
  • Me tomo todo personal: Creo que soy sólo lo que esa persona ve.
     
  • Vivo controlando lo que otros piensen de mí (y eso es muy agotador): Maquillo mi identidad, oculto mis sentimientos, no comparto mis miedos, retos, etc.
     
  • Temo al rechazo: Soy capaz de dejar de lado mis metas, sueños y deseos con tal de sentir que formo parte de algo más grande que yo (familia, amigos, vecinos, pareja, etc.).
     
  • Busco ser aprobada: Mi felicidad depende de los cumplidos, aplausos o reconocimientos.
     
  • Dudo de mí misma: Creo que no sé quién soy, ni qué quiero.
     
  • Me rodeo de personas “criticonas”: Una cosa es convivir con personas motivadas y constructivas y otra muy diferente con personas envidiosas y celosas. Puedes notar la diferencia en cómo terminas, energéticamente hablando, después de un encuentro con ellos ¿cansada y triste? o ¿feliz y motivada?
     

Cuando acepto mis creencias y pensamientos:

  • Me siento cómoda con “no saber lo que los demás piensan de mí”.
     
  • Entiendo que las personas que me rodean la mayor parte del tiempo ni siquiera están pensando en mí.
  • Me doy la oportunidad de conocer ambientes y lugares nuevos para encontrar personas que tengan intereses similares a los míos y además me ayuden a crecer.
  • Busco estar alrededor de personas que se sienten seguras de sí mismas y viven de acuerdo a sus valores
  • Me conozco: Sé lo que quiero, sé quién soy, sé lo que me importa, conozco mis valores y soy firme con todo eso (ojo: firme no significa inflexible).
     
  • Tomo las riendas de mi vida: Entiendo que nada importa más que el hecho de que yo esté satisfecha con cómo se dibuja mi vida.
     
  • Permito que los demás sean auténticos y desaprueben algunos de mis comportamientos: Entiendo que lo que los demás ven está siendo filtrado por sus propias experiencias, dolores, miedos, percepciones, creencias, valores, etc.
     
  • Tengo confianza en lo que creo y sé de mí: Al final de todo yo soy la experta de mi vida.

​Querida, cuando dejas que las críticas de los demás te afecten tanto que terminas desviándote del camino que quieres vivir, estás permitiendo que alguien más (que no eres tú) viva tu vida.

Espero que lo que hoy te comparto te ayude a verte y vivirte como la mujer bella, fuerte y empoderada que ya eres ahora.

Con amor,

Anina Walder.

Fuente: www.aninawalder.com