Comenzó desde muy joven a trabajar en una panadería cuando aún estaba cursando sus estudios secundarios, a los 18 años surgió la posibilidad de tener su propio negocio al que le puso mucha dedicación, trabajo y esfuerzo para recorrer un camino que hoy tiene 20 años de trayectoria.

Nació en Córdoba y llegó a Monte Cristo con la ilusión de emprender un negocio propio con el apoyo de su familia. Hoy  tiene 38 años, dos hijos y es una de las comerciantes destacadas que forjó junto a su familia “Artesanos del Sabor” una marca registrada de calidad en Monte Cristo y zona.

Gisela Moyano, charló con Épicas Mujeres y nos abrió las puertas de su casa y de su interior para compartir experiencias, sentimientos, logros y frustraciones de una mujer que empezó a recorrer el camino de encontrarse para dar su mejor versión de sí misma.

Una mujer íntegra cuyos principales valores fueron inculcados por sus padres y hoy son su guía permanente: la honestidad, la responsabilidad y el trabajo. Compartimos parte de una extensa charla íntima que nos muestra a la mujer que pocos conocen y que cautiva con sus expresiones simples y directas…una mujer en búsqueda de sí misma.

Cuál es el secreto del éxito en tu empresa familiar?

En nuestro caso, que somos la primera generación, está muy claro lo que le corresponde a cada uno. Nuestros padres, si bien no son los dueños, pero nos ayudan con su trabajo y a pesar de los cambios, seguimos siendo una panadería familiar. Mi hermano Mauro sabe sus tareas y yo las mías. Tenemos muy claro los roles y las funciones. Además siempre están presentes los valores como el respeto, la honestidad y el amor, cuando se decide algo nunca se hace afectando al otro.

Estás consciente de lo que has logrado comercialmente?

Estoy consciente y feliz. En la parte comercial uno siempre busca una estabilidad económica. Porque se tienen muchos riesgos, quizás acomodando unas dos o tres cosas más estaríamos tranquilos. Yo estoy súper feliz está bastante organizado todo es cuestión de tiempo para terminar. Es llegar a cumplir los objetivos que nos planteamos hace cuatro años, terminar la parte de la producción para que sea más funcional, abrir una sucursal más ya con eso estaríamos más relajados y la gente que trabaja con nosotros estaría más cómoda. Tenemos 15 empleados y son 15 familias que dependen de este trabajo.

Cómo cambiaste el concepto de “trabajar todo el tiempo”?

Hace 5 años rompimos con el paradigma de que hay que estar todo el día trabajando y dijimos nos corremos del lado del mostrador y pensemos con la cabeza que nos va a ir mejor y así fue. Nos dimos cuenta que con ese cambio que hicimos crecimos económicamente, desde que no estamos tanto en atención al público vimos el negocio de otra forma. Hemos aprendido todos, tanto mis padres como nosotros.

¿Hoy estás más dedicada a vos como mujer?

Desde que me separé empecé a dedicarme más a mí. Tener más respeto por mí, empecé a pensar cómo mujer eso lo tenía olvidado yo trabajaba mucho… Me puse de novia muy joven, a los 18 años y tuve un muy buen compañero que me dejo hacer, decir, decidir todo, entonces trabajé mucho, le dediqué mucho a la panadería, nacieron los chicos, fui madre trabajadora y compañera de mi marido, pero… a veces se acaba el amor y uno sigue por la rutina, por la familia, por los mandatos que tiene. Y por ahí piensas que no hay otra cosa, otra alternativa y cuando te das cuenta hay otras posibilidades para ser feliz.

Te costó mucho ver lo que te estaba faltando?

Yo creo que todo lleva un proceso pero uno mismo va tapando algunas cosas. Hace cuatro años atrás terminamos la casa que para mí construir mi casa, mi nido, era un objetivo importante pensaba en lugares donde podía descansar como por ejemplo en el patio donde iba a colgar la hamaca paraguaya o en el patio de luz donde iba a poner un sillón y a medida que cumplís esos objetivos materiales uno busca otra cosa. Tuve mucha felicidad en tener mi casa pero me duró instantes….

No te permitías disfrutar lo que habías conseguido?

Me costó aprovecharlo, yo creo que fue por esto que venía mal con mi marido. Creo que en las relaciones hay que ser transparente y honesto. Lo mío fue un proceso madurado y cuando tomamos la decisión fue rotunda no había vuelta atrás.

Descubriste otra Gisela o es la que estaba escondida de alguna manera?

La estoy descubriendo……estoy tratando de encontrarme. No ando buscando nada sino encontrarme yo misma.

Como buscas en tu interior?

Canalicé por el deporte, me gusta hacer alguna actividad física, hice terapia, estoy haciendo reiki y una amiga me dijo: “Gise no busques tanto afuera lo que está adentro tuyo” a veces uno busca afuera y las respuestas están en uno.

Cómo es la relación con tus hijos?

Me llevo tan bien, converso muy mucho con mis hijos y ellos vienen y me cuentan todo. Ojalá que eso nunca se pierda por eso trato de ser lo más abierta y escuchar lo que me cuentan, como están, con quien se pelearon, que sienten o cuando te plantean cosas, eso está bueno.

Dicen que con el que más tienes diferencias es el más parecido a vos, quizás ese sea el varón, Lautaro es muy sentimental es más sensible es muy emocional. De Victoria me gustaría aprender, ella me sorprende me dice las cosas como son, tiene una gran madurez. Ella no va ir donde no quiera ir. Ojalá que mantengan eso de hacer lo que siente.

Es difícil ser madre todos los días y además cumplir de todas tus obligaciones?

Ser madre, también tienes que ser hija, hermana, trabajadora y por ahí sería lindo que este todo en equilibrio, es lo que pretendo. Como madre trato de darle todo el amor y en este camino de encontrarme quiero darle más calidad más allá del tiempo es tener más calidad. Soy una madre exigente, a veces siento que exijo mucho y eso me pesa….. yo quiero que mis hijos sean felices y que mantengan esa esencia que tienen porque a medida que vas creciendo te van moldeando y esa esencia se pierde. ¿Por qué hoy yo me busco?  Porque perdí la esencia en alguna parte.

Quién es Gisela Moyano?

Es una chica tímida, perseverante, madre, trabajadora… tengo mucho para dar. Que en este paso por esta vida quisiera dar lo mejor…la mejor versión mía.

¿Como te llevas con tus hermanos?

Me llevo muy bien, sobre todo con Mauro, siempre hubo una linda relación desde chicos. Nos unió el hecho de que yo era la más grande y él fue el único varón. Después estaba la del medio y la más chica, entonces siempre quedamos nosotros dos con más responsabilidades. A los cuatros nos educaron de la misma forma, pero está como cada uno lo va asimilando.

Mauro es mi socio y un amigazo, con él puedo hablar y me da los consejos justos. Tenemos la relación laboral y en lo personal nos llevamos muy bien. Mauro sabe todo de mi vida, si yo tengo un quiebre el primero al que se lo voy a decir seguramente va a ser a él.

Las amistades son importantes en tu vida?

Cuando uno se va encontrando ves los que se quedan y te siguen y los que no. Tengo amigos de toda la vida, desde el secundario. Soy de conservar las buenas relaciones y voy buscando afinidades. Aquí en Monte Cristo tengo personas que son mis amigas, las nuevas y las de mucho más tiempo. También uno tiene desilusiones con las amistades después se aprende. A veces uno tiene que aprender a que no le tienes que abrir las puertas de tu casa a alguien sólo porque te cae simpático y ahí empiezas a seleccionar quienes son realmente tus amigos, vas madurando.

Si miras atrás que ves?

Mucho esfuerzo, mucho trabajo. Deje mucho y me olvidé que había un mundo afuera. Lo fui llevando como pude, como salió y hoy no quiero eso. Hoy quiero disfrutar con mis hijos, que ellos vean que tienen una mamá que tiene un negocio pero también tiempo para ellos. No hay que enceguecerse trabajando hay que lograr el equilibrio. Mi juventud la deje trabajando, hoy en día gracias a que crecimos y aprendimos hoy tengo otros tiempos. El tiempo es lo más justo que tenemos todos, todos tenemos 24 horas de cada día y está en uno como distribuye ese tiempo, esto me lo enseñaron.

Que significa Monte Cristo?

En Monte Cristo nos fue muy bien, yo estoy muy agradecida. La apertura y el apoyo que tuvimos de Monte Cristo fue hermoso, aquí me siento muy querida en general. Yo solo tengo palabras de agradecimiento. Aquí nos fue fácil, nos quedamos y formamos nuestras familias, si hoy me preguntan de dónde soy yo digo de Monte Cristo, es mi hogar. Y siempre quisimos devolverle algo a la gente de todo lo que nos da porque a nosotros nos va bien porque la gente nos apoya todos los días con su compra no hay otra forma. Y este año cumplimos 20 años de trabajo y ese agradecimiento que queremos hacer es con la realización de un evento en la plaza Sarmiento el próximo domingo 1° de octubre donde agasajaremos a nuestra clientela y a quienes se sumen en compartir una tarde de juegos recreativos, mates y muchas sorpresas.

Que mensaje le darías a otras mujeres desde tu experiencia como emprendedora?

Que no se olviden de vivir, que si confían en un proyecto que le den para adelante sin olvidarse del respeto y la responsabilidad. Si vos asumís un proyecto hay que ser perseverante y responsable y también en todas las situaciones de tu vida ser consecuente con uno mismo. Es ser y parecer.

Seguís creyendo en el amor?

Sí, yo creo en el amor. Estos cambios son por amor a mí y porque si yo estoy completa seguramente estaré mejor.

 ¿Por qué decidiste tatuarte?

Es algo que te lo haces para siempre. Hace mucho escuche la historia de lo que significaba el águila que es un tótem fuerte y hay que saberlo llevar y se dio que coincidió casi con mi edad y me sentí identificada. El águila a los 40 años tiene que tomar una decisión ,el pico se le ha bajado, con las garras ya no puede cazar entonces tiene que decidir si muere y se resigna o decide subirse a la montaña más alta y empezar un proceso de 165 días que implican duros y fuertes cambios como romper el pico,  una vez que lo cambia y crece el nuevo con ese arrancarse todas las uñas y luego cuando estas vuelven a crecer y está completo volver a su mejor etapa, con más fuerza, más sabiduría a esto se lo compara mucho con el hombre, con el ser, porque a veces uno se da cuenta que si vos quieres lo nuevo y renacer a otra cosa tienes que pararte y empezar a decidir y ser diferente. Darle un beso al pasado con lo bueno y lo malo, tomar lo que te sirvió para arrancar de nuevo y nacer uno más completo”.