La felicidad se puede medir en términos de objetivos? No estamos seguros de eso, pero lo cierto es que cuando tenemos objetivos podemos alcanzarlos y eso nos llena de satisfacción. Incluso aunque no los alcancemos ya con el simple hecho de tenerlos basta para sentir un impulso, al que denominamos: “motivación” y ese es el combustible de la felicidad.

Tomamos un café con alguien que sabe mucho de motivación y objetivos, ya que trabaja con un gran equipo de vendedores en el rubro inmobiliario.

Ella es Natalia Gazzoni, tiene 37 años, es Lic. en Administración de Empresas y actual jefa de ventas nacional de la empresa Ecipsa. Hace muchos años que trabaja con equipos de ventas. Trabaja entre 9 y 10 horas por día. Sin embargo tiene una rutina muy particular.

Los deportes no eran lo suyo, nunca le llamaron la atención. Fue parte del grupo Scout Ceferino Namuncurá de Monte Cristo y las actividades recreativas del grupo eran lo más parecido a la aventura en su vida. Será por eso que su familia no puede creer que Nati sea una corredora tan disciplinada.

Su relación con las carreras comenzó más o menos a los 27 años, cuando decidió empezar el gimnasio en un momento de bastante estrés laboral. Tenía 25 vendedores a cargo en una empresa de medicina prepaga y no hacía ninguna actividad física. Lo tomó como una rutina más en su vida hasta que una compañera la invitó a anotarse en una maratón. Era una carrera muy particular, se corrían 8 km en un hipódromo, sobre arena y de noche.

Hasta entonces no corría ni 2 km en cinta. En 15 días se entrenó en el gimnasio y llegó a correr 4 km en la cinta, mucho más de lo esperado por su entrenador. Se anotaron con ella una amiga y un amigo (Robert) que era además un vendedor de su equipo.

Ella misma nos cuenta: “Después de 200m corriendo en arena ya estaba agotada. Al km 3 no daba más, me empecé a poner colorada, me faltaba el aire… no aguantaba más! Paré y le dije a Robert: seguí vos, yo me quedo acá. Él se dio vuelta y me dijo: ¿acaso vos no me decís a mi, todos los meses, que luche para llegar al objetivo?”  Allí Nati sintió la presión de cumplir con aquello que exigía a todos sus vendedores, debía llegar al objetivo y dejar lo mejor de sí misma o perdería toda su autoridad. Lo logró, terminó la carrera (medio muerta), pero desde ese día se abrió un mundo de desafíos en su vida.

Comenzó a interesarse y dio con un grupo de running, al cual se incorporó enseguida. Con ellos entrena todos los días en el óvalo del parque y desde entonces no ha dejado de entrenar. Se levanta a las 7h de la mañana, desayuna y entra a trabajar hasta las 17 o 18h de la tarde. Vuelve a su casa, merienda y se va al parque a entrenar. Lunes, miércoles y viernes corre, martes y jueves hace entrenamiento de fuerza. “Allí están mis amigos, hay gente de todas las edades de 27 hasta 50 años, son un grupo muy unido y especial”.

Para Natalia el running ya es parte de su vida. Le permitió conocer lugares maravillosos y corrió carreras de todo tipo, como: “el rally de los andes” en salta y Jujuy (70 km en 3 días). Y la última, la más importante, fue la carrera 4 Refugios Mountain hardwear 2019, un desafío en las montañas de Bariloche, que recorre los más lindos paisajes en diferentes modalidades.

Como líder de su equipo de ventas, usa el running como un proyecto motivacional. Durante su primera carrera importante, mientras trabajaba en otra empresa, decidió hacer parte a su equipo de todo el proceso. La dieta, los entrenamientos, los avances, iba compartiendo con todos ellos su esfuerzo y la forma de vencer sus propias limitaciones. “Ese mes, mientras yo estaba más enfocada en la carrera,  todo mi equipo cumplió y superó sus objetivos de ventas”. Trasmitir la pasión en primera persona es el mejor entrenamiento de motivación para quienes te conocen, te siguen y te alientan.

La “4 refugios” es la carrera más dura de Sudamérica, se corre adentro del parque nacional Nahuel Huapi, tocando 4 refugios de Bariloche. Hay muchas modalidades, Natalia hizo la carrera clásica: 4 refugios en 2 días. Entran sólo 200 corredores. Este año logró entrar gracias a su amiga Vale. Lo habían intentado otros años sin lograrlo.

Correr una carrera de este tipo era un desafío enorme. La carrera de montaña requiere entrenamiento muscular, a diferencia de las carreras de pista. A pesar de no ser profesional Nati sabía que cualquier persona puede lograr lo que se propone respetando a sus entrenadores y siendo consciente. Con 6 kg más y 4 meses para entrenar, empezó un desafío inolvidable.

EM: ¿Cómo es un entrenamiento de running?

NG: Un entrenamiento significa 1 hora y media de actividad física, todos los días. Respetando los tiempos de descanso y la alimentación, es sumamente importante. Al principio era muy difícil, yo soy una adicta a las harinas, pero un profe me dijo hace un tiempo: “nuestro cuerpo funciona como un auto, si el combustible que le ponés es de la mejor calidad el auto responde mejor y anda mejor, con nosotros pasa lo mismo, si te alimentas bien tu cuerpo funciona bien”. En ese momento no le hice caso, pero esta vez tomé conciencia y con ayuda de un nutricionista arranqué el 25/11 con una dieta enfocada en la carrera.

EM: ¿Qué es hacer una dieta de entrenamiento?

NG: Comer simple pero de todo. Los hidratos deben ser buenos: pan integral, pan con semillas, papas, granos y por supuesto muchas frutas, verduras, mucha agua. Nada de alcohol, respetar los horarios de las comidas, las combinaciones de los platos. A las 2 semanas de empezar con la dieta comencé a notar cómo mi cuerpo rendía muchísimo más.

EM: ¿Cómo llegaste a la carrera?

NG: ¡Muy bien!. Había escuchado muchos casos de corredores que terminan lesionados, quebrados, es una carrera muy dura. Por eso se debe ser muy responsable, estar enfocado con la cabeza + buena alimentación + entrenamiento consciente + descanso. No es fácil, debés tener claro cuál es tu objetivo, pero cuando entendes lo que le pasa a tu cuerpo cuando te alimentas mal, empezas a hacerte cargo de esto.

EM: ¿cómo se entrena la cabeza?

NG: También es un entrenamiento, si estás mal no podes correr. Mientras corres pensas en muchas cosas, te pasan muchas cosas por la cabeza. Cuando empecé a correr me iba matando, cosas como: no aguanto más, estoy cansada, no voy a llegar, me falta tantos km, quién me mandó, etc, etc. Ahora llegan pensamientos como: yo me entrené para esto, estoy preparada, puedo lograrlo, lo voy a conseguir, estoy feliz de estar acá, etc. En competencias como la última me  conecto con mis logros. Me invade la felicidad, gran parte de la carrera la hice con lágrimas en la cara. Cuando llegué al Cerro López, faltaban 15km para llegar, paré a sacar fotos, la emoción me invadió… Por momentos pensaba en mi abuela que estaba muy grave. Días previos a la carrera me robaron, me habían pasado muchas cosas. En esos momentos es importante la contención de tu entorno. Es un deporte individual, nadie puede correr por vos pero es sumamente importante pertenecer a un equipo. El equipo te inyecta motivación, te contiene, te apoya.

EM: ¿cómo terminaste la carrera?

NG:  Muy agradecida! Por haberlo hecho, por haberme superado una vez más. La lucha es contra vos misma, esa es la real competencia. Fueron 6 horas y media corriendo por día, pero yo no corría por tiempo, mi meta era llegar bien.  Terminé en el puesto Nº 11 de 57 mujeres. Feliz!.