En este espacio de mujeres épicas quiero compartir con vos mi experiencia en moda y negocios; un lugar donde podamos hablar de temas que nos interesen y nos sirvan para desarrollar nuestros proyectos.

Todos tenemos sueños, a veces hay que despertarlos porque están ahí en nuestro inconsciente, pero tienen miedo de salir porque implican un desafío. Hay que hacerlos realidad. Es posible para todos y no importa el dinero, es sólo una herramienta física y tangible, aunque obviamente necesaria. Tengamos en cuenta esto, armar un negocio con capital financiero es fácil y, así y todo, hay gente que ¡No sabe qué hacer con él! Las personas verdaderamente exitosas son aquellas que tuvieron una idea y ese fue el motor de su crecimiento económico y personal.

Por eso, cuando se nos venga una idea a la mente hay que escribirla, pegarla en la heladera, en el auto, en la puerta del baño o donde sea, porque esa frase mágica y valiosa son nuestras ideas y sueños. No hay que tener miedo. ¡El mundo de los negocios no es para los entendidos, es para los valientes! Creamos en nosotros, observemos y pensemos, ¡dale que podemos!

Soy Cris Cávolo, me defino como una innovadora en nuestra sociedad, por mi colaboración y aportes en el rubro moda y negocios. Tengo 37 años y desde mis 17 trabajo en el mundo de la moda, la estética, el marketing y el asesoramiento comercial. Comencé en un local de ropa en Patio Olmos llamando Alma, marca que actualmente es Abstracta. Paralelamente a eso me recibí de modelo publicitaria y de pasarela en la Agencia de Modelos Mannequin’s, donde mi representante fue Chicha Osorio. De esta forma fui aprendiendo y relacionándome con el mundo de la moda.
En ese momento tenía una convicción, sabía que no quería ser una empleada, sabía que quería ganar más dinero y que tenía el potencial para hacerlo. Pero había un problema, no tenía el capital financiero. Para comenzar con mi emprendimiento sólo contaba con mi último sueldo, $500 en ese momento, un local que me prestaba mi cuñado por tres meses y mi papá, que me ayudó muchas veces pero que lo más importante fueron sus consejos y su forma de enseñar. Lo demás fue capacidad, audacia, coraje, sueños y empuje.

No me ayudó tampoco la situación económica del país por aquel momento, hablo del año 2001. Dólar por las nubes, bonos, lecor, cecor, lecop, inflación, etc. Pero tuve a mi lado gente maravillosa, que lo hizo posible; mi familia toda, mis amigos todos y mis clientas incondicionales a quienes todavía llevo en mi corazón.

A pesar de todo, pude abrir mi primer local de ropa a los 19 años, lo cual fue todo un desafío y lo más maravilloso que me pasó en mi trayectoria profesional. Se llamaba Kala, muchos lo recordarán. Tenía dos remeras y tres carteras, recuerdo las palabras de mi padre “Te vas a morir de hambre” ¿Quién usaba carteras en el pueblo en ese momento? ¡Si las mujeres iban al súper con un monedero y una bolsita de plástico bonita!

En ese momento, en el pueblo había grandes “tiendas” de ropa que aún siguen estando y a quienes admiro y respeto por su dedicación y vigencia en la ciudad. Es difícil mantenerse en un mundo económicamente cambiante. Pero a pesar de las adversidades de todas maneras, fue posible y tuvo un éxito que me dio muchísimas satisfacciones. La idea tenía un secreto importantísimo ser diferente.

Mi local tuvo éxito porque llegué con una propuesta diferente. Fue el primer negocio de ropa con perchero a elección. Es decir, en las “tiendas” pedías en mostrador, pero en los locales de ropa podés ver vos, mover, seleccionar y elegir. Maniquies negros, vidrieras diferentes, que para ese momento, 15 años atrás, era todo una innovación.
Otro aspecto fue tener la convicción de que por más que en Monte Cristo las mujeres guardaran sus carteras para ir a Córdoba, al centro, al médico o a cenar, empezaron a usarlas todo el tiempo. Y así fue. ¡Me harté de vender carteras!

Esta experiencia me enseñó muchas cosas. Me hizo crecer no solo económica y personalmente, sino que fue mi punto de partida en el mundo de los negocios. Casi empezándolo como un juego, pronto me di cuenta que era mi amada profesión. Con los años fui creciendo, capacitándome y de esta forma llegué a hacer, pensar y actuar como una empresaria del rubro moda y negocios.

Lo que se viene

Aquí estoy para ayudarlos a concretar sus proyectos, tengo una mente amplia, colmada de ideas y quiero en este espacio compartirlos con ustedes. Tengo conocimiento y puedo ayudarlos a hacer posible sus sueños, animarlos a que, si uno lo sueña y lo desea, se puede lograr. Este es nuestro espacio y en las notas siguientes vamos a hablar de marketing, de lo que pasa con la moda en el siglo XXI y en Monte Cristo, de nuevos proyectos, de lo que se viene en comercios.
Estoy acá para ayudarte a concretar tus sueños.
¡Nos encontraremos en la próxima edición!