El 05 de junio se celebra el Día Mundial del Medio Ambiente; día creado por la ONU para generar consciencia sobre el mismo. Si conciencia del medio en el que vivimos, del que somos parte y por el que sobrevivimos; a ver si logramos pensar en una manera “sustentable” de vivir.

Y esto, implica un esfuerzo quizás mayor al principio, siendo el resultado final mucho mejor para todos y todas, sobre todo para los y las que siguen en el camino detrás nuestro. Porque con la era de la inmediatez en la que estamos viviendo, nos hemos olvidado de tomarnos el tiempo para evaluar, ya sean los efectos que pueden tener nuestras acciones, como también las inacciones. Dado que cada acto que realizamos para nuestra supervivencia tiene consecuencias, y las mismas impactan en nuestro ambiente.

Considero que estamos en tiempo de descuento para con nuestro ambiente. Desde el humo de un cigarro, un escape mal controlado de una combustión, el uso indebido y excesivo de luz eléctrica, el gasto de agua para cuestiones no esenciales. Todo está relacionado y afecta el ambiente que nos rodea y nutre.

Tomar el tiempo para ver caer una hoja y seguir mirando que pasa con ella en el suelo los días posteriores, y quienes se nutren y viven de ésta caída, creo que sirve de ejemplo para entender en una mínima escala los procesos de los que estamos hablando.

Existen mil maneras de reutilizar elementos en desuso, previniendo contaminaciones posteriores. Sólo basta con abrir los ojos y atender a nuestro alrededor, caminar mas, usar otros medios de transporte más saludables y amigables con el ambiente. Enseñar a sembrar a nuestros hijos e hijas, a cuidar y cultivar una huerta de la que luego nos alimentemos.

 Prestar atención de lo que consumimos, y lo que derrochamos, y por qué lo hacemos. Entender lo que verdaderamente es necesario y cuidar al máximo los recursos que hoy tenemos y quizás mañana no.

Te llamo a realizar una lectura en tu hogar, analizando que tipo de vida estás llevando y si puedes llegar a amigarte cada día más con el ambiente.