Laura Farroni, vive en Monte Cristo, está casada con Eduardo y tiene 4 hijos (Soledad, Nicolás, Diego y Mariela). Ella es ama de casa pero no es cualquier ama de casa. La visitamos y nos contó como incorporó a su vida hábitos saludables y un estilo de alimentación que la hacen sentir muy feliz.

Laura, a sus 57 años, es otro ejemplo de que: no es necesario ser joven y tener tiempo para vivir bien. A ella le gusta mucho hacer actividad física y al aire libre, va a gimnasia 2 veces a la semana, sale a caminar 1 hora todos los días y juega al padel con un grupo de chicas 1 ó 2 veces por semana. Sus hijos también son amantes del deporte y de ellos aprendió que jamás hay que decir “no puedo” porque esto te bloquea para probar y aprender cosas nuevas. A pesar de que algunos le dicen: que el padel le puede hacer mal a las várices o articulaciones, su teoría es que “lo malo es no hacer nada”, lo demás son excusas. Cada uno sabe sus límites. Hacer actividades diferentes con gente de otras edades le ha dejado muchos aprendizajes.

La cocina también es un ámbito en el que aprende todos los días. En su casa tiene una huerta, la cual cuida junto a su marido y allí pasan muchas horas, dedicados a los frutales y a las verduras. De allí salen frutas para los dulces caseros y en invierno siembran arvejas, habas, zapallos, en verano tienen achicoria, acelga, pimiento y tomate. También tiene todo tipo de aromáticas. Y todo sirve para las comidas diarias. Laura colabora con sus cuñados en el Vivero algunos días a la semana y allí también aprendió mucho sobre plantas.

Mantener una huerta lleva tiempo y dedicación, pero para Laura no es un trabajo si no una forma de conectarse con su niñez, los recuerdos de sus abuelos y sentirse bien.

“Lo mejor de tener frutas y verduras en casa es que podés consumirlas con cáscara y recién cortadas, de esa forma es como se aprovechan todos sus nutrientes”.

Después de cocinar para su familia durante tantos años, ahora disfruta mucho de incorporar cosas nuevas, realizar recetas con productos diferentes y aprender con su hija menor Maru que estudia nutrición. Ella la incentivó a incorporar más legumbres y semillas a sus recetas.

Dentro del menú de la semana ahora hay hamburguesas de legumbres (arvejas, lentejas, garbanzos), incluso le encanta hacer la pasta de garbanzos para acompañar las carnes, en reemplazo de la mayonesa industrial.

“A veces nos cuesta probar, nos parece que va a ser más difícil, y nos quedamos siempre con las recetas que conocemos, pero la clave está en conocer sus propiedades, probar una vez y empezas a entusiasmarte”.

A Laura le encantan los niños, tiene 2 nietitas pequeñas y disfruta mucho de cocinar para ellas. Este es un desafío porque los chicos no quieren probar cosas nuevas, así que, se las ingenia para disfrazarles las verduras y las entusiasma con torrejas, brócoli con huevo y demás verduritas de la huerta. Incluso las chicas creen que la abuela es como “una heladería” porque les prepara heladitos con licuados hechos con frutas o jugos exprimidos y ellas les piden cada vez más sabores.

Las mamás de ahora viven más apuradas, los cambios de rutinas hacen que ya no tengan tanto tiempo para dedicar a la cocina, por eso preguntamos a Laura qué podría aconsejarnos a la hora de cocinar y ella nos decía que: “Lo ideal es tomarse un ratito para planificar las comidas de toda la semana, de esa manera, tranquila vos podes variar la alimentación entre todas las opciones posibles y evitas que los chicos coman todos los días lo mismo. Incluso si no tienen mucho tiempo para cocinar pueden buscar opciones como las hamburguesas de legumbres y tener varias en el freezer. Otro consejo es cocinar una buena cantidad de verduras y tenerlas precocidas en la heladera, de esta forma, ya sabiendo que vas a preparar con anterioridad, es más fácil cocinar variado y rico. Eso hago yo con los garbanzos, las lentejas, la espinaca, cocino mucho y separo porciones para usarlas después en diferentes comidas.

La alimentación es algo muy importante, y a veces lo pasamos por alto, pero debemos tener presente usar alimentos variados y nutritivos. A veces priorizamos el trabajo y dejamos de lado cosas tan importantes como la alimentación. El trabajo es algo que la mujer no puede evitar y es lógico que esté cansada y tiene muchas otras tareas que hacer, por eso es tan importante que los hombres y niños colaboren con los quehaceres de la casa. Hasta hace poco se decía: “Mirá como lo hacen cocinar, mirá como lo hacen lavar los platos… o cosas así, como si eso fuera algo malo” y yo creo que es algo muy bueno y necesario. En casa todos colaboran las tareas diarias y lo veo también con mi yerno y mis hijos.”

Laura, ¿tenés algún sueño por cumplir, algo que te gustaría hacer?

“Creo que sí, me gustaría, en algún momento, trabajar en algún hogar para niños, o cocinarle a los chicos de algún merendero, enseñarles sobre plantas o huerta. Me encantan los chicos. Ese es un sueño pendiente que siempre tuve y me gustaría hacer en algún momento.”

Charlar con Laura fue una experiencia deliciosa, entre mate y mate probamos un budín hecho con harina integral y un rico licuado de ciruelas de su huerta. Gracias por abrirnos las puertas de su casa y su corazón.

Esperamos que vos también te sumes a comer saludable y a incorporar buenos hábitos, te seguimos demostrando, junto a Clotilde almacén natural, que no hay edad ni excusas para empezar.