Uno de nuestros objetivos es promover a las emprendedoras y en esta ocasión la vida nos cruzó con Lourdes. Ella es una jovencita de 12 años, que vive en Monte Cristo y está cursando el primer año de su secundario. Vive con sus papás (Griselda y Alfredo) y su hermano Joaquín de 17 años.

Durante su niñez práctico algunos deportes, pasó por tenis, luego patín, incluso participó en campeonatos pero las obligaciones del colegio y los nuevos horarios le impidieron seguir. Hace un año comenzó a ver videos en Youtube de modelado de figuras y le llamaron mucho la atención. Encontró en casa un poco de arcilla y comenzó a experimentar. Al ver su dedicación, mamá buscó actividades que pudieran ayudarla a desarrollar esta nueva disciplina que había descubierto y Lourdes comenzó a tomar clases en el Taller de María Eugenia Cávolo.

La porcelana fría se convirtió en una pasión para Lourdes Ortiz, esta jovencita tranquila, de sonrisa pícara y ojitos tímidos que ama los detalles y no le tiene miedo al sacrificio. Comenzó a ayudar a su mamá con adornos para las tortas que le encargaban, poco a poco pasó de un juego a un pequeño emprendimiento.

Su profe la estimula a seguir perfeccionándose por su enorme talento y en su casa su familia la observa llena de orgullo y emoción, no pueden creer que pase tantas horas dedicada, con tanto entusiasmo, a modelar sus personajes. Lu se levanta muy temprano, 6.30h o 7h ya está estudiando y preparando sus cosas del colegio, cuando vuelve de clases merienda y corre a buscar sus materiales para ponerse a “trabajar” aunque para ella esto no es un trabajo, es pura diversión. Aunque algunas veces se queda hasta tarde, jamás se queja ni rechaza un encargo, por difícil que sea, esto sorprende a su mamá, que aunque quiera ayudarla se liga algunos retos de Lourdes. Es que a ella le gusta que las cosas queden “perfectas” y mamá es buena para otras cosas, pero no para modelar. Muchas veces desarma y vuelve a armar, hasta conseguir la pieza tal y como se la imagina. Lo que más le gusta modelar son animales.

Cuando cobra sus trabajos ahorra el dinero para su fiesta de quince. Faltan unos años pero ella  ya va planificando los detalles y es consciente de lo que significa tanta preparación.

Entre sus trabajos hay: frascos de vidrio decorados, adornos para tortas: una pareja de bodas con sus hijitos, varios unicornios, bailarinas, animalitos, personajes de cuentos y varias cosas más.

En Noviembre participó junto a su mamá Griselda de la Feria de Artesanos local, que se realiza todos los años en la ciudad. Al principio, con un poco de vergüenza, pero al correr de las horas Lourdes se fue sintiendo más cómoda e interactuando con la gente. El Intendente de la ciudad, Ing. Fernando Gazzoni, la felicitó por su empuje e iniciativa, siendo tan chiquita y esto, sumado a la venta de todos los productos que había preparado, la motivó para participar de la 5ta edición del Festival de la Tierra y la Industria que se realizó el 1 y 2 de diciembre, junto a muchos artesanos y emprendedores locales. Todo un desafío para esta jovencita de 12 años que adoptó como frase: “Para vivir una vida creativa hay que perder el miedo a equivocarse”

Para ella no es un trabajo, es algo que le encanta y la hace sentir feliz. ¡Ojalá todos los adultos pudiéramos decir lo mismo y vivir de aquello que nos hace feliz!

Hace muy poquito tiempo sus papas la autorizaron a crear un Instagram para empezar a promocionar sus trabajitos, te invitamos a verlos: Manitos Mágicas 30 30