Ella tiene 25 años, es mamá de Pedrito, maestra de grado y una excelente orfebre, aunque le cuesta reconocerlo.

Su conexión con la joyería comenzó como una opción con la cual pagaba sus estudios. Al principio armaba collares y los vendía entre sus compañeras, llegaba a juntar lo suficiente para pagar la cuota del Colegio Sor María, donde estudiaba para maestra. Durante casi 5 años estudió y trabajó, primero en una heladería, luego en un jardín maternal. 

El mismo año que se recibió nació su hijo Pedro, fue un año de muchos cambios, se mudó a Chacra de la Merced y dejó de trabajar para ocuparse de su familia, pero necesitaba hacer algo más, algo que le permitiera manejar sus horarios y trabajar desde casa.

 “Le pedí a mi pareja que me prestara plata para invertir, $1250 pesos (año 2016). Compre todo y empecé a armar, a vender a las chicas del jardín, a mis amigas. Recuperé los $1250 pesos, se los devolví y continúe.”

Paralelo a esto la llamaron para cubrir una licencia en Piedra Libre y aceptó “Estaba feliz, el jardín era mi lugar. Estaba con los chicos, con los padres, siempre me quedaba hasta última hora la primera en llegar, era como mi propio jardín.”

Hizo su página en Facebook, le puso nombre a su proyecto: Pietra Accesorios y empezó a tomarlo más en serio.  

Lore charlo con Épicas y nos contó cómo fue su experiencia emprendedora:

-¿Nunca pensaste en estudiar algo que tuviera que ver con el diseño?

Si, quería estudiar Diseño de Indumentaria, incluso busque facultades. Quería estudiar en Roberto Piazza, porque aparte de tener Diseño de Indumentaria tiene diseño de bijou, zapatos, carteras, es muy completo. Pero todos me tiraron abajo, dijeron que es una carrera que no tiene mucha salida laboral, en fin…

-¿Y ahora pensas lo mismo?

No, por ahí me agarran esos bajones por el tema de cómo está el país y sigo mucho el tema de la economía. Yo quería estudiar carreras relacionadas a la docencia, un tiempo quería estudiar profesora en biología, de inglés, de lengua, educación física, y bueno, creo que termine estudiando maestra porque engloba todo. Amo la profesión, estoy encantada. Soy muy afortunada porque me han salido muchas suplencias pero no siento que es el momento de trabajar en la docencia, será porque me tira un poco más la orfebrería.  

-¿Y cómo pasaste de armar collares a estudiar orfebrería? 

En Villa Giardino, paseando con mi pareja, vi una casa con un patio enorme y un cartel que decía: Platería, se me vino a la cabeza cuchillos de plata y esas cosas. Cuando entré eran todos estantes de vidrio llenos de cosas hermosas. Me puse a hablar con el señor que era orfebre. Me empezó a contar las cosas que hacía… me compré dos anillos. Y de allá vine con eso que me sonaba en la cabeza.

Ya me habían pedido cosas de plata. No sabía que existía este oficio. Busque la orfebrería, en internet y di con mi actual profe. Estoy estudiando en un taller en el centro, todos los sábados. Es un oficio que se había caído, como el cerrajero, el zapatero, porque es el sistema industrial viene y se lleva todo el trabajo a mano, a mí me parece maravilloso. 

-Pero tu historia emprendedora tuvo varios capítulos, contame sobre Feria Kahlo.

Ese mismo año, en 2016, una amiga (Yani Lerda), me propuso poner una academia de apoyo escolar, alquilamos un salón, ella se ocupaba de la parte de secundaria y yo de la primaria.  Eran dos o tres veces por semana en ese momento. Moni, la dueña del salón, nos cobraba barato porque le gusto el emprendimiento. Nos iba muy bien, yo feliz de la vida porque pude retomar mi carrera de alguna manera.

Al año siguiente, quise expandir Pietra, empecé a participar en ferias en Córdoba. Acá en Monte Cristo había un grupo de chicas que hacían ferias, también fui con ellas. Mi hermana Florencia también empezó vendiendo acero blanco, y yo se los promocionaba, fue un boom en Monte Cristo, a las mujeres les encantó. Pero me seguían pidiendo la plata, y me seguía sonando eso en la cabeza. Pregunte en muchos lugares para invertir en plata pero estaba fuera del alcance y tenía miedo en invertir dinero en eso.

Un día nos sentamos con Yani y se nos ocurrió organizar nuestra propia feria. Empezamos a hacerla una vez por mes. Se llamaba Feria Kahlo, buscábamos artesanos y si nos quedaba lugar invitamos emprendedores. Fue un año hermoso de feria, todos muy contentos, no hubo un domingo que no fuera gente. 

Al año siguiente a Yani se le complicó mucho y yo sentía que sola no iba a poder. 

-¿Cuáles son tus planes para este año?

El año pasado salía de la academia de apoyo escolar y empezaba a hacer repartos, 3 veces a la semana. Eso me llevaba mucho tiempo, además las ferias, después ya tenía muchas clientas que visitar a domicilio. También participé en la feria de los artesanos en la plaza, me fue muy bien. Ahora ya me animo a hacer arreglos en plata.

Este año me salieron suplencias muy tentadoras pero tuve que tomar la decisión más difícil y decir que no. 

Pensé en poner mi propio local, pero creo que aún no es momento. Eugenia, una amiga, puso su espacio para uñas y me propuso poner un mueble para vender mis cosas, asi que por ahora este es mi showroom, desde Abril de este año (2019).

No tengo días fijos, los días y horarios están publicados en mi fanpage y en instagram, son rotativos. Lo bueno de este espacio es que las clientas de Eugenia se hacen las uñas y ven los productos de Pietra y a su vez las clientas de Pietra ven los servicios de Euge.

En el futuro pienso seguir perfeccionándome con la plata, los grabados, hacer trabajos en plata criolla y algún día poner mi propio local. 

Te invitamos a conocer su showroom y seguir a Lore en sus redes:

Facebook: @pietraaccesorios017

Instagram: @pietra995