Cómo están hermosas mujeres emprendedoras?

Hemos llegado finalmente al último mes de este raro 2020…. Si miramos hacia atrás, parece un sueño todo lo que vivimos! En muchos momentos del año rogábamos que se termine, con la idea de que lo nuevo llegue, de que la energía cambie, de que lo que tanto nos complicó, pase para siempre y volvamos a vivir como antes.

Pero para la mayoría eso no sucedió. Muchas cosas cambiaron radicalmente, nada volvió a ser como era, todo lo contrario, nos acomodamos y moldeamos a una nueva realidad.

Para muchas emprendedoras que ya estábamos acostumbradas a inventar y trabajar sobre parámetros cambiantes y creativos, este fue un paso más, quizá más exigente, pero no el último que nos toque enfrentar….

Seguramente hubo momentos de enojo, de mucha incertidumbre, de culpar al sistema, al virus, a la política, etc. Es esperable, es humano, pero es bueno reconocernos en esos sentires para no quedarnos estancadas ahí, para transformarnos de la mejor manera y encontrar los equilibrios que necesitamos.

En el trabajo o la actividad que hacemos, como en todos los ámbitos de la vida, revisar nuestras formas de ver o de resolver, es fundamental…

Pensando algunos ejemplos: si notás que te quedás mucho mirando “hacia afuera de vos misma”, culpando a otros por lo que sucede, paralizada por el miedo o el enojo, es una buena oportunidad para repensarte. Porque aunque parezcan frases muy clichés, dentro nuestro está todo el engranaje para transitar, remediar o enfrentar lo que la vida nos va poniendo en el camino.

Si en cambio te sentís muuuuy abatida, con ganas de tirar todo y sin ver soluciones de ningún tipo, también es un momento para bucear en ayudas externas que te puedan servir de guía, que te muestren algunas nuevas opciones para transformarte y brindar lo mejor de vos.

Ningún extremo es bueno, ya lo sabemos, la idea es aprender a flexibilizarnos, a bailar con las circunstancias, con las emociones que se presenten también y con la valentía de caminarlas.

Lo que importa en este momento es lo que pudimos atesorar. Aprender. Apropiarnos como conocimientos y verdades construidas para lo que sea que viene.

El emprendimiento o tu profesión, es tu reflejo, sos vos, que estás detrás, en cada detalle, en lo que brindás, en lo que compartís, etc. Confiar que este año nos preparó para pulirnos y dar lo mejor de nosotras, es una idea que nos motiva y nos empodera.

Les dejo una frase que me encanta, junto a mi profundo deseo de que lo que venga en cada vida, sea lo mejor para nuestras almas!

“Ningún mar en calma hizo experto a un marinero”. Enrique Bunbury

Felicidades y hasta la próxima!

Valeria Gazzoni

Psicóloga