Y por fin llegó la colección cápsula TommyXZendaya a Buenos Aires. Si bien se trata de prendas pensadas para primavera, sabemos que hoy el cambio climático y las temperaturas demasiado benignas del otoño porteño las hacen perfectamente adecuadas para usarlas ya. Pero no solo esa razón nos lleva a querer compartir esta colección de Tommy Hilfiger. El mensaje que lleva implícito y que fue la clave del desfile que la marca llevó a cabo en marzo, durante la Fashion Week de París, convierte a la moda en un gesto inclusivo y alejado de la riesgosa frivolidad que siempre la acompaña.

Tommy Hilfiger es un conocido diseñador americano que siempre incluyó los valores y símbolos de la americanidad en sus creaciones. Junto con Calvin Klein, Ralph Lauren y Perry Ellis, este creador de origen irlandés, es uno de los representantes de la moda estadounidense más famosos. Su fusión del estilo preppy (que nos recuerda a la deliciosa historieta Archie) con el pop, logró plasmar una indumentaria que reúne rasgos claros del estilo de vida del país del norte. Pero Hilfiger hace unos años recibió una crítica y posteriormente una campaña en su contra donde se lo tildaba de excesivamente “wasp” (White-anglo-saxon-protestan) e incluso de haber tenido comentarios racistas del tipo de “mi ropa es para clase media blanca”. Claro que campañas publicitarias de sus fragancias con la imagen de Beyoncé lo desmentían, pero  todos estos rumores concluyeron definitivamente cuando Oprah Winfrey en persona lo llevó a su programa y lo bendijo con la absolución mediática que solo ella puede brindar.

Hoy el diseñador hace alianza con Zendaya, una joven actriz de 22 años, ex estrella de Disney, negra de piel clara (“Soy la versión aceptable de una mujer negra en Hollywood”, declaró) e influencer, a quien siguen más 54 millones de personas en todo el mundo. Con ella como embajadora, la marca lanzó una colección con mucha influencia de los 70 y un mensaje progresista e inclusivo. El show en París recordó aquella pasarela de 1973, La Bataille de Versalles, donde Oscar de la Renta, Halston y Bill Blass mostraron toda su creatividad en la cuna de la moda, y sorprendieron con la participación de modelos afro. El desfile del siglo XXI contó con la presencia de 59 modelos negras, entre ellas Pat Cleveland, quien había sido de la partida en 1973, y Beverly Johnson, primera mannequin afro en la portada de la revista Elle francesa. Winnie Harlow, la modelo con vitíligo en su piel, quien ya protagonizó campañas de la marca, pasó por esta pasarela. Pero no solo color y edad estuvieron reunidos, también desfilaron mujeres de talles grandes, algo que caracteriza las prendas que hoy se pueden encontrar en el local de la marca de Alto Palermo. Como cierre, Grace Jones, de 71 años e intacto carisma, coronó la fiesta.

Esta tendencia de la inclusión –que también sigue Rihanna con su lencería para todos los talles– pone un toque de realidad en el mundo onírico de la moda. Que, después de todo, no es más que el motor de una industria pujante y de la que todos hacemos uso. Todos nos vestimos, sin importar nuestro color, talla o edad.

Fuente:
Por Patricia Melgarejo
Para Diario de Noticias Positivas