Cuántas veces escuchamos esta frase, de los amantes de las planta? y cuánto contiene en ella y lo importante que es! Dado que es un tipo de propagación vegetal, que desde hace años se realiza y si  nos ponemos a mirar con atención, muchísimos jardines están hechos en base a “plantas de gajo”

Bueno, para esta columna te vamos a contar algunos secretitos de las plantas que son más apropiadas para multiplicar por esta vía y de qué manera podremos asegurarnos que la nueva planta “prese” como dicen los mayores; este tipo de multiplicación se denomina, multiplicación por esquejes.

Primero que nada es necesario saber a qué se debe el éxito o no de la multiplicación, para ello te comentaré que es clave conocer la circulación de la sabia en la planta, y así saber en qué zona de la misma hay una mayor energía para que se genere una nueva planta.

Si miramos a simple vista una planta ornamental, por ejemplo una lavanda… vemos que tiene un lindo tamaño y que generalmente cerca de la base se encuentra como seca, y en el caso de esta planta, su tallo presenta un aspecto leñoso. Esto es debido a que las bases se fortalecen y envejecen, de ahí que vemos este aspecto… bien, en esta zona la circulación de la sabia es más lenta, y también la multiplicación de las células, eso nos indica que demorará más en generar raíces y hojas; pero si nos vamos a los extremos superiores… ahí sí está de colores más claros, sus hojas se ven más tiernas, y parece que fuese de plástico! Claro, aquí la sabia llega rápido y se vuelve, y las células tienen una velocidad de crecimiento muy superior a la parte antes mencionada, pero ojo! esto no significa que nos asegure un buen desarrollo de la planta nueva, ya que la circulación tan alta de la sabia, hace que todas las funciones de la planta sean más veloces. Con esto estoy diciendo que la zona óptima para obtener la parte de la planta que queramos multiplicar es más o menos a la mitad de la misma, dado que aquí la rusticidad de los tejidos nos asegurarán un estrés menor y la velocidad de multiplicación celular es la óptima.

Foto: www.eneljardin.com

Una vez que sabemos esto, pasaremos  a ver cómo lo hacemos, es simple, se debe cortar un trozo de tallo menor a 15 cm y desojarlo. Luego a este mismo lo colocamos en un sustrato, (el que puede ser tierra + abono o tierra + arena; lo importante es que se encuentre suelto y las raíces puedan crecer sin obstáculos). A esta macetita le hacemos como una capucha con una bolsa de nylon y lo ajustamos a la base con cualquier elemento que tengamos a mano. Así lista como una planta encapuchada, la dejamos en un sitio cálido y luminoso. Cada un día y medio la destapamos para regarla con un aspersor. Un secretito… agrégale al suelo un puñado de hojas de sauce o de álamo, estas poseen unas hormonas que son enraizantes y te van a asegurar un rápido crecimiento radicular.

Muchas son las especies que se pueden multiplicar por este modo, te paso algunas: calanchoe, lavanda, jazmines, palo de agua, durantas, libustros, incienso, dólar,  etc.

Luego veremos las plantas carnosas y cactus, estos tienen otros secretos para multiplicarse.

Te invitamos a nuestro taller de Botánica para niños en Taller Bar Cultural. Será una excelente oportunidad de que los niños conecten con lo esencial. Amaran disfrutar del jardín.