Ella es Andrea María Maestre, a sus 55 años se la ve llena de vitalidad, pero al conversar con ella realmente dimensionas la pasión por el deporte que la mueve por dentro.

Después de un día de entrenamiento con amigos hizo una pausa por Monte Cristo. Charlamos sobre aquellas cosas que deberían saber todos los deportistas y a ella le han servido para ser mamá, mujer independiente y deportista consagrada.

La clave es la conducta

De muy pequeña vivió con su familia en una Colonia de Vacaciones en Huerta Grande. Había  una enorme pileta, así que saber nadar era más importante que cualquier otra destreza. Muchas horas de su vida las pasó dentro del agua y a los 10 años ya era una gran nadadora, pero en aquella época sus papas no podían mandarla a entrenar. Creció recorriendo varios deportes cuando el frío del invierno le impedía meterse al agua. Pasó por el básquet, vóley, pádel… en cada uno de ellos se destacó. Para Andrea el deporte es diversión pero siempre se tomó las cosas muy en serio y aunque no había gimnasios, ni se usaban, siempre se las ingenió para sumar entrenamiento a sus actividades deportivas y volverse más competitiva.

Llevar las cosas a otro nivel

Cuando terminó el secundario se fue a Córdoba a estudiar, aunque la vida fue cambiando, jamás abandonó el deporte. Todas las siestas de su vida salía a correr, hasta que su cuñado se ofreció a entrenarla para correr maratón. Así fue que compitió varias veces, llegó a correr 30km, pero nuevamente la vida y las obligaciones no le permitieron continuar.

Ser mamá, esposa, trabajar afuera, estudiar y demás obligaciones de la vida van imponiéndote cambios importantes, tanto por la disponibilidad horaria como por los cambios en tu cuerpo y tu resistencia. Así fue que apareció la “bici” y esa ha sido su pasión en los últimos años. Ya lleva 14 carreras en el desafío Rio Pinto, la carrera de mountain bike más importante de Latinoamérica. Jamás abandonó una carrera y tiene podios de todo tipo.

A Claudia Ponce (reconocida ciclista local) la conoció en los entrenamientos, ya que comparten el mismo entrenador Martin Garrido. Claudia y su marido, Martín, compartieron con Andrea muchos días pedaleando y, como todo deporte que propicia las relaciones, terminaron haciéndose muy amigos. Fue así que pasó por Clotilde Almacén Natural y junto a Claudia nos contaron de las enormes aventuras arriba de la bici.

Siempre le gustó competir pero sabe bien que con las ganas no alcanza, es necesario:

  • Entrenarse a conciencia (conducta)
  • Descansar bien
  • Alimentarse adecuadamente
  • Y conocer tus propios límites

Sólo así podes lograr todo lo que te propongas. Ella lo sabe bien, porque siguiendo estos tips consiguió llevarse el primer puesto en varias ocasiones y también pago el precio de no haberlas tenido en cuenta, sobre todo cuando era más joven.

Foto: Clotilde Almacén Natural

La alimentación es un punto importante, pero se complica con la rutina diaria. Siempre trabajó y fue madre de forma paralela. Cuando empezó a entrenar con profes fue aprendiendo a cómo manejar la alimentación, complementando con suplementos en aquellos momentos que hacía falta. Cuando competís con tanta exigencia la alimentación normal no te alcanza. Incluso durante la misma carrera debes ingerir alimentos ricos en proteínas cada una hora. Hoy se usan alimentos deportivos especiales para competición y entrenamiento.

Cuando le preguntamos sobre los desafíos que tuvo que enfrentar en las carreras nos dijo algo importante: Aprendes a luchar y eso se traslada a la vida diaria.

Las mejores carreras las hizo con un brazo quebrado y una rodilla abierta, sin embargo jamás sintió miedo, jamás flaqueo, por el contrario, esas fueron las carreras más desafiantes y las que ganó con el corazón y la mente, porque el cuerpo ya no tenía cómo responder.

En una de ellas corrió sobre su bici 3 horas de carrera con un brazo quebrado, sin poder comer ni tomar agua y obtuvo el primer lugar. En otra se abrió la rodilla después de una curva, le ayudaron a rearmar la bici y siguió corriendo, ganando la carrera a pura estrategia.

El deporte te enseña muchas cosas y te forma el carácter, por eso Andrea jamás abandona una carrera. La carrera es como la vida, tiene pruebas y a veces te da golpes que no esperabas pero sólo vos sabes hasta donde podes llegar. Muchas veces te encontrás gente en el camino, que te ayuda a levantarte, que te alienta, que te guía… es igual a la vida.

Hoy hay muchas mujeres haciendo deporte de competición, Andrea ha visto esta evolución y cree que es maravilloso ver a tantas mujeres perder sus prejuicios para desafiarse, no sólo porque así te mantienes más saludable si no porque te enseña muchas cosas para la vida.

Su sueño es seguir haciendo actividad física hasta que el cuerpo le responda. Para ella, por sobre todas las cosas, el deporte es una diversión, un cable a tierra, algo que la hace inmensamente feliz.