Hace unas semanas leí un informe de la OMS (Organización Mundial de la Salud), el cual es un llamado de atención, la misma habla sobre el incremento de la obesidad infantil que ha sido de un 30% en los últimos 35 años. Esto nos da mucho para pensar acerca de los hábitos alimenticios, y de que podemos hacer nosotros para ayudar a nuestros niños.

En el primer artículo que escribí para la revista, hice referencia a comer saludablemente, y que no es complicado, solo es cuestión de conocer los gustos de ellos e implementar paulatinamente más legumbres, frutas, verduras, entre otros alimentos de forma que ellos la acepten.

Quiero hacer hincapié que una alimentación saludable es tratar de incorporar todo tipo de alimentos y nutrientes de manera equilibrada, es decir en proporciones adecuadas y con regularidad. Hoy les voy a acercar algunos tips que pueden resultar interesantes.

Como padres debemos de enseñar a los niños a comer de todo, a hacer que el momento de sentarnos a la mesa no sea una obligación, sino algo placentero y para lograrlo, es bueno incluir de algún modo a los chicos, como por ejemplo, haciendo que nos acompañen a realizar las compras a la verdulería, de esta forma podremos ver que les llama la atención.

En casa incluirlos dándole a elegir que prefieren (para esto, nosotros tenemos que acotarles las opciones mostrándole 3 o 4 verduras o legumbres) y de esta forma se sentirán parte de probar eso que ellos eligieron y que nosotros sabemos que deben comer. Hay muchos chicos que no quieren comer ciertas verduras, y es ahí donde tenemos que implementar algunas estrategias; como camuflarlas en un puré, en una croqueta al horno en una tarta o lo que se imaginen, estas opciones por lo general a los chicos les gusta y de esta forma podemos lograr que coman todo tipo de verduras, legumbres y pescado. Es importante enseñarles a no repetir, a darle la opción de postre y que sea una fruta.

Toda alimentación debe estar acompañada de una buena hidratación, es aconsejable que tomen agua, jugos naturales y leche. Y con respecto a las gaseosas, aguas saborizadas y otras; no hay que prohibírselas, sino limitarlas y dejarlas solo para ocasiones especiales. Otro aspecto importante es reducirles la ingesta diaria de dulces  (chocolates, caramelos, helados y galletas dulces).

Espero les sirva y puedan aplicar algunos de estos consejos, porque estoy seguro que para cada uno, su hijo es lo más importante.

Buena semana!