En la provincia de Córdoba, el 16/08/2018 se decretó la ley nº 10.467 del Plan Provincial Agroforestal, la misma requiere que todos los productores agropecuarios  y persona que manejen sistemas productivos de la provincia, realicen una declaración jurada con el número de árboles, o masas arbóreas (montes de árboles macizos) presentes en sus campos, y del mismo modo indiquen las especies presentes. La misma desató una polémica interesante, dado que en esta zona históricamente se han limpiado montes para la conocida y tan criticada, por algunos, agricultura extensiva, la misma de la que vive gran parte de este pueblo.

Salvando las críticas de café, es una ley muy importante, dado que una vez más, nuestra provincia se coloca entre las primeras del país en impulsar y promocionar  producción responsable, sustentable y a conciencia. Ya que esta Ley entre otras tantas reglamentaciones nuevas solicita que se encuentre forestado entre un 2% y 5% del total del campo productivo. Y si la presentación de la declaración jurada arroja, que se debe presentar un plan para forestar más de 3 has; el mismo debe ser diseñado y firmado por un Ing. Agrónomo Asesor Forestal, o un Ingeniero Forestal, o bien un Arquitecto o Biólogo, pero que sea Asesor Forestal.

Lo importante de la misma es que abre un abanico nuevo de posibilidades, ya que permite otras miradas productivas, porque la superficie a forestar puede tener diversas finalidades; tanto protección ambiental, como producción foresto industrial. Y a la vez dentro de éstas opciones podemos proponer, para el primer caso: cortinas forestales; bordes verdes en áreas suburbanas; enriquecimiento forestal de áreas de cobertura vegetal preexistente; agroforestación para la conservación de recursos naturales y la restauración de suelos o tierras degradadas. Y para el segundo caso: Emprendimientos de transformación de la madera; emprendimientos bioenergéticos de origen forestal; viveros para la foresto-industria y para la conservación y manejo; agroforestería, producción agropecuaria que incluye forestación; ganadería bajo sistema silvopastoril; buenas prácticas forestales; innovación, investigación y desarrollo agroforestoindustrial; implantación de montes frutales e implantación de especies polinizadoras.

Foto: Ing. Agr. Candelaria Pautassi

Con todas estas posibilidades de producción diversificada y con los 10 años que se dan para el cumplimiento total de la implementación del plan forestal presentado, considero que además de beneficiar al ambiente, se promueve el  desarrollo productivo de la familia campesina, y la inserción laboral de nuevas generaciones.