Las mujeres que acostumbran hacer deporte lucen lindas y saludables, claro, todas sabemos ya cuáles son las múltiples ventajas de hacer deporte… ¿quién no quiere estar sana y linda? El problema suele ser el tiempo. Vivimos aceleradas, con miles de cosas que hacer. Esta nueva sociedad tan demandante, que las mujeres hemos contribuido a crear, donde nunca es suficiente… las cuentas para pagar aumentan todos los años: más impuestos, más servicios, más necesidades insatisfechas, más cosas materiales, más, más, más… y para tener todo eso tenemos que trabajar.

Pero trabajar, ser mamá, ser compañera, ama de casa, maestra, doctora, amiga, ejemplo social y tantas cosas más LLEVA MUCHO TIEMPO.

Algunas por suerte, y suelen ser las más jóvenes, se toman el tiempo de hacer actividad física, otras aprovechan las primeras horas del día o las últimas para salir a caminar. Todas las opciones son válidas para brindarle un respiro a esa acumulación de estrés que ponemos en nuestra espalda todos los días.

Es bueno que tomemos conciencia que no habrá mujer linda, ni mamá que resista si estamos permanentemente agotadas, superadas por la rutina y las obligaciones. Mi consejo es aprovechar todas las opciones que esta pequeña ciudad nos ofrece, desde los talleres provistos por la Municipalidad hasta múltiples disciplinas privadas para todos los gustos y en todos los horarios. Y para la que no puede gastar también son válidas las bicis y las salidas grupales a caminar, aprovechemos los paseos nuevos, los parques y recorramos la ciudad. Recuerden que si estamos sanas seremos mejores madres, amigas, hijas, tías, profesionales… hay un mundo que nos necesita, las mujeres somos el motor de esta sociedad, ¡Si estamos felices todo funciona mejor!.