Desde muy jovencita me enseñaron que tener miedo, llorar, enojarte, gritar, asustarte y varias cosas más te hacían ver vulnerable a los ojos de los demás y eso era sinónimo de debilidad… y con el tiempo me di cuenta que vamos creando una coraza para sobrevivir a muchas situaciones que nos tocan, donde socialmente gana el más fuerte, el más inteligente, el más talentoso, el más creativo, bla bla. La vida termina siendo una terrible competencia que nos desgasta a todos los niveles. La cuestión es que para lograr llegar a ser lo que todos quieren que seas, que, en definitiva, se convierte en lo que queremos ser, nos pasamos la vida escondiendo nuestro proceso humano de aprendizaje, en donde nos equivocamos más de lo que acertamos. S

Pero ¿a quién le gusta ir por la vida errando y ser señalado?… a nadie, es una mezcla de vergüenza insoportable, frustración, soledad. Asi es que vamos tapando nuestras emociones: enojo, frustración, miedo, etc, para sobrevivir. Las mujeres somos un poco más reflexivas que los hombres, en este sentido, quizá porque culturalmente no fuimos tan observadas, como  madres nos toca perdonar sin condición y venimos desarrollando nuestra sensibilidad por millones y millones de años.

Evolucionar es nuestra única misión y la evolución debe llevarnos a un solo lugar: la felicidad, eso que hace que nuestro cuerpo funcione correctamente y podamos vivir más y mejor.

No hay emprendedora, ni mujer exitosa sin una mujer feliz, sana, querida y acompañada de sueños, por eso quiero compartir con vos esta conferencia de Brené Brown y su hermosa forma de contarnos lo que años de estudio le reveló sobre la vergüenza, la vulnerabilidad y su relación con la valentía.

¿Te consideras una mujer valiente? Mirá este video y contame qué te pareció: