Desde muy pequeña mostró su perfil transgresor, con mucha picardía y ocurrencias sabe robar una sonrisa. Divertida y auténtica a los 64 años siente que su vida tuvo el giro que necesitaba para “ser y no parecer”.

Su separación le marcó un antes y un después en su vida aprendiendo a convivir y disfrutar de su soledad. Se animó a proteger su esencia permitiéndose soñar.

La edad no fue impedimento para aprender y concretar el anhelo de subirse a un escenario y hacer stand up. Poner el cuerpo frente a otros y generar la empatía necesaria para hacer reír con monólogos que no son más que vivencias personales con esa cuota de humor que sólo ella puede generar. En este camino en el que utilizó el nombre artístico de “Gladiola” encontró públicos cómplices como también adversos pero de todo se aprende y el alma de artista la llevo por muchos lugares de los cuales sólo rescató enseñanzas.

Hoy disfruta de Gaspar, quien pronto cumplirá un año,  su único nieto quien fue muy esperado. Sus dos hijos Mauricio y Betiana le hacen ver que el camino recorrido fue bueno porque el resultado es totalmente satisfactorio.

Se considera la “oveja negra de la familia”, entre risas y emociones aprendió a sortear las dificultades y rebelarse contra lo que no le gustaba para encontrar esos momentos de felicidad con la gente  que quiere y elige estar.

Épicas Mujeres” charlo con Gladys Gazzoni, compartiendo su experiencia de vida en una entretenida entrevista con momentos desopilantes, emotivos, reflexivos que nos reflejan la sencillez de una mujer que busco superar el “que dirán” y se animó a respetar sus propias necesidades de mujer.

¿Cómo empezaste con esto de la actuación?

Estudiar a esta altura de mi vida fue complicado, tuve compañeros que  tenían 22 años. Cuando mis hijos ya fueron más independientes empecé haciendo teatro en el CEPRAM (Centro de Promoción del Adulto Mayor) por 6 años. Hacíamos una obra en el patio aquí era todo para adultos, y éramos todos iguales. Estaba muy cómoda en ese lugar. Siempre estuvo en mí lo de la actuación. También hice teatro aquí en Monte Cristo.

¿Cuál fue tu primera actuación en Monte Cristo?

En la obra “Las Flores de acero”  participe invitada por Yolanda Amado en la biblioteca. Después también actué con una banda del Hernán Romagnoli en el S.U.M., también lo hice en el club de abuelos. Aquí hay muchas chicas que están en el taller de Teatro y eso es muy bueno.

¿Cómo surge en vos esto del stand up presentarse ante el público y hablar para hacer reír?

En mi primer stand up se me cayó un diente…fue de terror pero me las aguanté. Debe ser que esa noche dormí tensionada e hice tanta presión.

Empecé porque veía mucho el programa de televisión “Bendita TV” me reía tanto de lo que hacían. Un día mi hija me contacta con el Turco Adla quien hacia stand up y él me pasa el número del profesor Juan De Battisti. Inicié un curso con él de 4 meses. Y así comencé. Y en unos 40 lugares distintos me presente. Siempre acompañada por mis fans: mi sobrina Valeria Rossi, Betiana mi hija, la gringa Morano y demás. Mi primera actuación fue en el local  Okupas en Córdoba.

¿Cómo se te ocurren los temas?

Yo escribía y el profesor me corregía. Tuve dos profesores y dos miradas de cómo hacer stand up, de ambos aprendí.

Cuando me pregunta mi profesor que tema había elegido le dije “el Pami”  y el “cigarrillo”  uno habla sobre las miserias propias vistas con humor. Por eso fue muy gracioso lo del diente que no fue intencional sino que me pasó realmente. Todos pensaron que estaba preparado. Yo digo cosas que me pasaron porque yo tengo material diario de cosas que vivo. De mi propia vida voy inventado y eso después lo escribo.

Continúe con otro profesor Gabriel Kalenbergy me gustaron mucho las correcciones, en especial me enseñó a hacer los remates que son muy importantes.

¿Los públicos son difíciles?

Hay que tener mucha concentración para saber por dónde ir. La ciudad tiene otra mentalidad es muy distinto a los pueblos, son más cerrados.

¿Cuál es tu secreto para estar en un escenario?

Más que secreto le llamaría las ganas de ver a la gente reír. Y es un trabajo bastante duro hacer reír al otro cuando la sociedad hoy tiene muchos problemas. La risa es terapéutica por eso fui un año a un taller de risa que lo daba una psicóloga. La risa es contagiosa. Un poco la estrategia es mantenerse serio para que otros pueda reír.

¿En el stand up se puede improvisar?

Sí, hay también cursos de improvisación. De pronto te quedas con la mente en blanco hasta que vuelves a hilar. Es buscarle la manera para volver a enganchar eso te lo da la soltura del escenario, el oficio.

¿Cómo te llevas con tu soledad?

Bien, con mi facebook.  Estoy en más de 100 grupos de humor, busco material. En el 2018 me llamaron para actuar pero tuve un tumor maligno en la zona de la cara me tuve que operar así que el año pasado estuve más “apachuchada”.

Siempre fui audaz, independiente, no tengo problemas en manejar, hacer cosas sola. Y empecé a ir al CEPRAM donde hay muchas oportunidades para aprender. Es un lugar de contención. Somos muchas solas y las sigo frecuentando aunque sea por las  redes sociales. Esta también fue una etapa muy linda.

¿Te casaste enamorada?

Si, si me casé enamorada a los 26 años, en aquella época ya era grande.

¿Te costo tomar la decisión de separarte?

Después de 35 años de casados hubo una situación el día de la muerte de mi padre en el 2015 que me ayudo a tomar esa decisión y mantenerla…. creo que me alumbro mi Papá. A partir de ese momento hice un click en mi vida. Fue duro al comienzo pero después todo se va acomodando. Fuimos al psicólogo unas sesiones juntos pero mi decisión ya estaba tomada.

Hoy estamos muy bien compartimos nuestro nieto y los hijos. Hace 3 años que vivo sola y cuando lo hice estaba totalmente decidida.

¿En el colegio como eras, te gustaba participar en actuaciones, cómo te comportabas?

Esa fue la mejor etapa de mi vida. Pobre Isabel (rectora del Instituto Parroquial) era muy correcta. Tuve clases en el viejo colegio y si era una etapa de mucha rebeldía nos trepábamos a las ventanas y nos escapábamos después volvíamos. Eran otras épocas, con mis compañeros éramos terribles pero también fuimos pocos y nos divertíamos mucho. Nos reíamos mucho, éramos todos payasos…no tuvo precio esta etapa.

¿Sos una persona muy divertida?

Reconozco que mis bromas son pesadas y quizás no a todos les caigan bien. Yo siempre fui igual, pude esconder mi personalidad durante muchos años pero en definitiva siempre aflora lo que sos. Yo soy muy sociable.

¿Te bancas los chistes de los demás cuando vos sos “pesada” con  los tuyos?

Si por supuesto. Si a parte yo hago bromas y me dicen “me voy a desquitar”.

¿Pudiste estudiar o hacer lo que querías?

Hice 3 años de Ciencias Económicas en contra de la voluntad de mi padre, él era muy recto. Antes se veía mucho más el machismo, el concepto de que la mujer era para la casa. Yo quería ser contadora esa es mi frustración que la llevaré al cajón. A pesar de eso con mi padre fuimos muy compinches.

¿Qué ha significado la llegada de tu primer nieto?

Estoy enloquecida, está a punto de cumplir un año y está en su etapa de querer caminar así que te mata la espalda. Lo tengo como niñera algunas mañanas. Es tremendo y muy “mamero”. Una señora me dijo un día “es la cara tuya”  y yo grité “pobre criatura”…(risas).

¿Cómo fue tu infancia?

Yo me crié en el campo, no había vecinos, ni internet ni nada. Acompañábamos mucho a mi mamá. Somos cinco hermanos: 3 mujeres y 2 varones. Mi mamá hacía fritos y todos aprendíamos a hacer fritos así también con las tortas. La seguíamos a todos lados a mi Mamá….ella tenía gallinas, patos, pavos. Fue una etapa también muy hermosa. En el campo sos unido si o sí, si bien también a veces nos peleábamos.

¿Cómo influye de pronto en un monólogo con humor estos cambios que estamos vivienda como por ejemplo el lenguaje inclusivo?

Donde yo aprendí he tenido compañeras lesbianas, homosexuales y hacían monólogos hermosísimos, hemos actuado todos y sobre todo siempre fuimos iguales, pero es Córdoba un público con otra mentalidad.  Aquí en Monte Cristo en este aspecto somos pueblo todavía. Y de lo que a cada uno le pasa se escribe la historia, algunas quedan fabulosas, es reírse de uno mismo. Las palabras que utilizas, algunas, son subidas de tono pero se actúa para un público adulto. Si no tienes que ir adecuando tu vocabulario.

¿La empatía con el público es muy importante?

Es divina la relación en especial en mis presentaciones fuera de Monte Cristo. Los jóvenes son los más expresivos, yo estoy enamorada de la juventud los admiro, los quiero. Son re cariñosos.

Tienes un monólogo del cigarrillo, como te llevas con eso?

Es una lucha constante, es difícil salir. Fumo desde los 14 años. Estoy con tratamientos para poder respirar, fumo pero lo controlo. Mis hijos, mi nieto pueden estar seis horas en mi casa y yo no necesito fumar. Cuido muchísimo eso más aún desde que nació Gaspar. Yo creo que es como un compañero maldito.

¿Sos llorona?

No. La última vez fue porque a la hija de mi hermano menor le detectaron un cáncer de páncreas en setiembre del año pasado, ella tiene 21 años. Y hace poco la operaron. Lloré cuando terminó la operación…fue muy fuerte. Finalmente salió bien. Pero en definitiva no soy muy de llorar. Antes lloraba sola en casa pero frente a mis hijos jamás.

¿Qué te emociona en la vida?

Hoy, mi nieto. Todos los días descubrís algo nuevo. Me emocionó lo que te conté de mi sobrina en especial cuando le dieron el alta.

¿Sos una mujer de fe?

Totalmente. Pongo todo en las manos del Señor, en especial cuando estoy asustada. En un momento di catequesis, fue una linda experiencia, todavía algunos me dicen Seño.

¿Qué ves en tus hijos de vos?

Mirá, Betiana es hija-amiga, es muy compinche a parte lo que te tiene que decir te lo dice. Y Mauricio es todo un señor. Ellos me han dado a mí la satisfacción de ser tan honestos, tan buenas personas.

¿Cómo te definirías?

Una persona alegre, contenta a pesar de los altibajos que tenemos en la vida, todos. Muy feliz con mis hijos, que son todo lo que tengo. Mi libertad me la gane pagando precios caros pero estoy muy bien.

¿Tienes muchas amistades?

Pocos íntimos, pero conozco a  muchas personas. Si tuviera que hacer una fiesta elegiría unos pocos. Desde que estuve sola aprendí a estar con quienes me hacen bien.

¿Haces terapia?

Empecé a hacer terapia a partir de los 50 años porque me dio una depresión terrible. A mí primero me pareció que era la menopausia y mi doctora me mando al psicólogo y psiquiatra, los que me salvaron la vida. Tuve un padre muy recto y me  case con otro “Papá”… busque algo muy parecido. Pude hacer el click, porque hay muchos que nunca lo pueden hacer, pero yo también reconozco lo mío que soy muy impulsiva…no mido.

Ama de casa, artista, mujer… ¿con cuál Gladys te quedarías, cuál es la que mejor te sienta?

Ama de casa, me encanta cocinar y criar. Yo estoy contenta de cómo crié a mis hijos y lo que veo hoy en ellos me hace pensar que algo bien habré hecho.

¿Qué mensaje le dejarías a otras mujeres como vos que no se atreven a cambiar?

Que hablen, que se animen, que no callen. Que sean ellas, estén en donde estén y con quien estén. Que hagan el click, será que yo lo puede hacer y estoy plena. Tengo una casa pequeña con pocas cosas porque aprendí que el confort no me sirvió de nada. Quiéranse que nadie se tiene que enojar cuando se dice la verdad.