Una mirada desde las mujeres de hoy…..

La maternidad siempre ha sido un paso en la vida de una mujer que marca un cambio importante en su ser. Hasta hace unas generaciones, ser mujer era casi sinónimo de ser esposa y madre. Las niñas tenían como misión casarse y “traer hijos al mundo”; claro que lo demás que estaba incluido en ese combo, no se contaba mucho, no era de lo más común que las madres se sentaran a narrarles a sus niñas las dificultades que podrían tener en su vida adulta. A veces ni siquiera se les explicaban los cambios que se producirían en su cuerpo, o cómo ese maravilloso bebé que estaba en la panza, se abriría un doloroso paso por sus cuerpos para llegar a estar en sus brazos.

He escuchado historias de madres que sufrieron cada una de estas situaciones en un profundo y solo silencio, posiblemente muy lejos de su familia de origen o simplemente sin diálogos al respecto y acompañadas de un esposo que tampoco estaba preparado para contenerlas. Sumado a una medicina con bases en el paradigma viejo, que trataba al cuerpo como una cosa y a la mujer de la misma forma, y una cultura que exigía saber parir y saber qué hacer cuando un hijo se enfermaba o se lastimaba, era como una obligación por ser mujer.

Y en ese escenario, las nuevas madres trataban de acomodarse y parecer experimentadas!

Así vinimos al mundo muchos de nosotros y la mayoría de los que ya no están.

Pero las cosas cambiaron un poco, un poco mucho!

La información de hoy ya no nos encuentra inocentes frente a ese mundo adulto que se avecinará, y la maternidad no es una obligación sine qua non.

La mujer actual puede estudiar, trabajar, no casarse, y ser madres ya no es solamente lo que se espera de nosotras, sino que puede ser una elección. Visto así, estamos en un momento glorioso de la historia! Pero como todas las etapas, también tiene sus aprietos. La mujer/madre de este milenio, está en muchas cosas a la vez, puede trabajar y volver a casa para seguir con los quehaceres domésticos, puede atender el teléfono y cocinar, con el bebé colgado en el fular, o charlar con amigas en un café mientras los niños están al lado en el pelotero. Posiblemente desayuna de parada porque todos debemos llegar a horario a las actividades del día y quizá recién vuelva a ver a sus pequeños llegando el atardecer.

Quizá su día comienza muy temprano y la encuentra a las 6 am maquillándose, o terminando la lectura del curso que está realizando, o adelantando pendientes antes de que los niños amanezcan.

La mujer de esta época quiere desarrollarse como Mujer, como ser humano, profesional, emprendedora, deportista, etc. Ya no sólo ser esposas y madres. Y eso nos brinda muchas situaciones bellas y comprometidas. Que nos demandan entereza y seguridad. El mundo de hoy nos exige saber lo que queremos, porque sino, te lleva la corriente! Y no siempre es al lugar donde queríamos llegar….

La actualidad nos sumió en un mundo competitivo, que deshecha lo viejo y las mujeres no seríamos la excepción! Por lo tanto, cada vez más, el día no nos alcanza: hay que tener tiempo para la familia, para ser productivas, para cultivar los vínculos sociales, realizar una actividad física, atender la salud, hacer una práctica que nos guste….tipo hobbie, leer, informarse, ser actuales y estar lindas!!!!! Entonces, insisto, si no estamos seguras de lo que queremos, nos pasamos la vida respondiendo patrones, mandatos y haciendo lo que se espera de nosotras. Esta aparente libertad, que nos diferencia de nuestras abuelas, nos mantiene cautivas de otras expectativas sociales o modelos de madres ideales, con hijos hermosos y que se “portan bien”, como en las fotos publicitarias.

Pero lo cierto es que en nuestro fuero interno, muchas veces queremos gritar que no podemos más, que no sabemos cómo resolver todo y que el camino se conoce andando… Quisiéramos que nos acunen y nos alienten como cuando éramos chiquitas.

Para nuestra suerte, existen espacios donde hablar de esto, comúnmente con otras mujeres que pueden comprendernos, escucharnos y abrazarnos con un consejo amistoso. Festejemos eso!

Celebremos las posibilidades, los obstáculos que nos enseñan a superarnos, la vida que nos permite crecer y amar. Ser Madres puede ser lo mejor que nos pase como mujeres, si así lo deseamos. Si podemos amar este rol y agradecerlo diariamente.

En este DÍA DE LA MADRE, deseo a cada mamá un hermoso compartir, un camino justo y pleno, y que la Bendición de la maternidad nos llene el corazón, dándonos SIEMPRE la posibilidad de ser mejores cada día….

Festejemos con quienes nos enseñan y acompañan, reconociendo la magia de encontrarnos reflejadas en la mirada de nuestros hijos! Que sea un día lleno de felicidad…..