Sus jóvenes 27 años le han enseñado a madurar y a disfrutar el fútbol de una manera más relajada jugando con pasión un deporte que la atrajo desde muy pequeña. Siempre demostró que le gustaba el futbol sobre cualquier otra cosa. Fue adquiriendo la disciplina de un deporte exigente aunque confiesa que no le gustan los entrenamientos sino sólo jugar.

Creció viendo partidos junto a sus 6 hermanos, 3 de ellos varones, y se fue desarrollando con esfuerzo y mucho trabajo para aprender.

Madre de Josemir de 11 años, disfruta junto a su hijo la misma pasión de ser hinchas fanáticos de River Plate y de jugar el futbol.

Humilde, simple y directa, la cancha la transforma en una líder que empuja siempre para ganar pero sin olvidar que hay que hacerlo de una sola manera: en equipo.

No le importa el qué dirán, ni mucho menos que está en un deporte que tradicionalmente es patrimonio de hombres, hace lo que siente y quiere sin prejuicios, libre y convencida que hace lo que le gusta.

Su paso por el club Banfield y luego en Racing de Córdoba le dieron la experiencia necesaria para estar plantada en una cancha con otra mirada y muy segura de sí misma. Su equipo “Las Ruinas” al que siente como propio juega, mete y sale al frente porque si hay algo que no le gusta es perder.

“Épicas Mujeres” se dio el gusto en estos tiempos del mundial de charlar con Romina Silveira, una jugadora de fútbol femenino que nos cuenta como se desenvuelve en un mundo liderado por hombres con una visión crítica de la situación actual de este deporte en Monte Cristo, en el país y en el mundo como también las ganas de seguir hasta que las piernas digan basta.

¿Cómo empezó tu afición por el fútbol?

A los 5, 6 años con mis 3 hermanos varones, jugando en el patio. Luego empecé en el Club Ingeniero Lucas Vázquez  en el año 2009 más o menos, yo ya tenía 18 años. Jamás había ido a aprender fútbol, en “el Ingeniero” empecé, jugué un año y me llamaron en Banfield, ahí jugué un año y luego me fui a probar a Racing, ahí también jugué un tiempo. Ahora estoy tomándome un tiempo para jugar tranqui.

¿Cómo aprendiste a jugar al fútbol?

Yo aprendí mucho viendo, aprendí en Racing viendo a mis compañeras. Lo que más se aprende es sobre la disciplina, la técnica. A mí me enseñó a bajar un poco la ansiedad y a calmarme.

¿Y en tu familia les gustó la idea?

Me crie con mi mamá y mis 6 hermanos, mi hermano mayor nunca quiso que jugara al fútbol, dice que no es para chicas, pero yo nunca tuve problema con eso, si algo me gusta lo hago. Soy vergonzosa, pero una vez que arranco ya está. A mi mamá tampoco le gusta que juegue al futbol, creo que ella esperaba otra cosa.

¿Sos mamá?

Sí, fui mamá a los 16 años, gracias a Dios tengo el mejor hijo del mundo, siempre fue conmigo a todos lados y a veces se quedaba con su papá mientras yo entrenaba, tuve suerte. Ahora ya no me quiere acompañar porque somos todas mujeres y se aburre, ya tiene 11 años.

¿Te gustan otros deportes?

Me gusta mucho el deporte en sí, soy muy vaga para entrenar, sólo quiero ir y jugar. En mi casa siempre fuimos muy futboleros así que crecí con eso. Hoy sólo veo a los partidos de River Plate. En alguna época quise empezar hockey, pero nos costaba mucho pagarlo, entonces no lo hice. Me gusta mucho el boxeo, me gusta verlo, tampoco me animé a empezar, requiere mucho entrenamiento previo.

¿Se notan las diferencias entre mujeres y hombres en el fútbol?

Si, mucho, sobre todo en lo emocional. En Banfield aprendí que los problemas se dejan dentro de la cancha. Esa fue como mi casa, las chicas me enseñaron mucho sobre el deporte. Un DT me enseñó que tenemos que ser unidas adentro y afuera de la cancha, porque el rival ve los puntos débiles y ahí nos castigan en el partido.

¿Cómo ves el fútbol femenino en Monte Cristo?

Las conozco a todas las chicas, de hecho hemos jugado juntas en otros campeonatos. Creo que tienen mucho potencial pero podrían dar mucho más, en mi opinión. Hay muchos equipos chicos desparramados, creo que si dejáramos el orgullo de lado y se juntaran todas se podría formar un muy buen equipo en Monte Cristo.

Las mujeres arrancan más tarde a jugar que los hombres ¿por qué?

Sí, no hay escuelitas para nenas, recién este año estoy viendo que aparecieron algunas escuelitas de fútbol para mujeres, creo que es muy machista la sociedad, nos cuesta formar equipos femeninos.

En las ligas mayores tampoco hay mucho apoyo. Las chicas que fueron a representar a Argentina en el último mundial durmieron en la misma sede, ni siquiera les pagan el hotel, no hay incentivos de ningún tipo, se hace muy difícil.  Conozco chicas de Racing que se fueron a jugar a Colombia y allá les va muy bien, le pagan bien.

¿Te gustaría enseñar a nenas?

Sí, me encantaría! Pero ahora quiero jugar, para enseñar tengo que estudiar, hacer un curso. No podés jugar y dirigir. Ya me pasó de armar equipos y yo quiero meterme a jugar, no me banco mirar de afuera, necesito entrar a la cancha.

¿Cómo viviste el Mundial?

No me gusta ver los partidos, no como está jugando la selecciòn en este momento. Creo que debería entrar un DT con autoridad que maneje el equipo con autoridad. Creo que le han dado demasiada importancia a Messi, hubiera preferido que no entremos porque creo que le faltaba a nuestro equipo juego de 11.

No sé tanto como para opinar, pero te digo a quién hubiera llevado yo, en vez de Biglia hubiera llevado a Ponzio, es un luchador, te arma la jugada. También me gusta Gago, lástima que estaba lesionado Lanzini, Funes Mori. Muchos lo critican a Higuaín, para mí es un jugadorazo.

A mí me gustan los jugadores argentinos de la selecciòn, pero el problema es el DT, yo lo pondría a Cholo Simeone es un genio, es muy bondadoso, muy bueno.

¿Cuál fue el mejor equipo para vos de este Mundial?

La selección que más me gustó fue Croacia, creo que tienen unos huevazos (risas), para mi tendría que haber sido campeón, igual Francia tiene muy buen equipo.

¿Qué opinas del VAR (Video Assistant Referee)?

Está bueno, a veces los árbitros no ven o se hacen los que no ven. Para mí está muy bueno, ojala se pudiera implementar en la Liga Cordobesa y a todos los niveles. Sería muy bueno.

¿Qué opinas de los árbitros femeninos?

Tantos hombres como mujeres son muy malos en la Liga Cordobesa. Las mujeres son muy temperamentales, por ahí entre las mujeres hay menos respeto. Hay mucha falta de respeto de parte de los árbitros, no me gusta ese mal trato hacia los jugadores, menos cuando te toca un árbitro machista. Me molesta mucho cuando usan palabras agresivas, que te quieran rebajar haciéndose los “machos”. Hay mucho de eso todavía.

¿Es muy difícil contrarrestar la adversidad, cuando vas perdiendo un partido?

Siempre se puede hasta en dos minutos. Más vale que es frustrante, pero hay que ponerle mucho empuje. Alentando, con mucha actitud.

¿Te tocó patear un penal?

Sí, muchas veces. Hay que tranquilizar el cuerpo, ponerte frío. Saber que los penales son para cualquiera, tenerlo muy claro. Es muy mental. Yo voy y pateo tranquila, si te alteras perdés. Lo importante es ir decidida, si lo vas a cruzar hacelo, no dudes a último momento porque eso es lo peor.

Los penales son práctica. Yo arriba te yerro todo, pero en penales es muy raro que yerre. Gracias a Dios no me pongo nerviosa. Si yo veo que vengo mal en el partido, soy consciente que tengo un mal día así que no voy a patear los penales. Me gusta mucho hacer goles de pelota parada.

¿Sos “calentona” en la cancha?

Si, mucho. El primer año que jugué en Banfield me echaron 9 veces, por enojarme… fueron mis compañeras las que me hablaron y me enseñaron que en un equipo no jugás para vos, jugás para las 11 y si me echan perjudico a las demás. Ahí aprendí eso y me quedó para siempre. Ahora en la cancha soy muy respetuosa, me cuesta pero trato de controlarme. No me gustan las faltas de respeto.

Ahora ya aprendí a no calentarme,  si me enojo me enfoco en el fútbol y pongo esa energía en el juego, no en la persona. Ahora soy yo la que sopla para provocar al otro. Ya aprendí que los roces quedan en la cancha.

Cuando jugas siempre vas al frente?

Mi juego es aguerrido, siempre para adelante. Nos ha tocado de ir perdiendo 3 a 0 y terminar ganando 6 a 3.

El fútbol es muy mental, un día podés ser el mejor y otro, dar asco. No me afecta lo que me digan, pero si me afecta lo que me pasa en mi vida personal, eso sí, a veces hace que no juegue al 100%.

Las mujeres somos mucho más sentimentales que los hombres, eso se nota?

Si, nos juega en contra, porque nos tomamos todo a la tremenda, somos muy rencorosas y en la cancha no podemos enfriar la cabeza, como los hombres. Igual es algo que se aprende, yo ya aprendí a separar las cosas y trato de que en la cancha se juega, hasta con tu peor enemigo, después afuera de la cancha nos seguimos odiando.

¿Cómo te ves a futuro?

No me veo futuro en el fútbol profesional. Yo ya soy grande, tengo 27 años y no soy “la gran jugadora”, me veo jugando porque me encanta, pero tranquila, armando cosas por acá. Tengo mi equipo de fútbol 7 (“Las Ruinas”) y vamos a campeonatos, incluso jugué para El Carmen.

Mi sueño es ir a la cancha de River Plate a ver un partido y me gustaría llevar a mi hijo.