Desde hace unos meses Monte Cristo cuenta con una opción diferente a la hora de cumplir el sueño de viajar. A través de una importante franquicia como TDH, dos amigas de toda la vida se reunieron para cumplir sus propios sueños. Mónica Gianella y Andrea Lingua estaban en la búsqueda y se animaron a emprender la aventura en un ámbito totalmente diferente al que venían trabajando. Mónica, creadora de la tienda “Xpléndida” destinada a mujeres reales, y Andrea, encargada de la administración de “Pigmentarius”, encararon este proyecto con mucha ilusión, convencidas de la calidad del servicio que querían prestar y de que tenían lo necesario para lograrlo.

Se conocen desde el secundario sin embargo con el tiempo y coincidencias de la vida comenzaron a acercarse y a tener intereses en común. En una de tantas reuniones de amigas surgió la idea. Sin saberlo, ese había sido el germen que dio inicio a un camino repleto de satisfacciones y de crecimiento pero también de riesgos, de incertidumbres y de miedos que debieron transitar y superar juntas.

Siempre priorizando su amistad, empezaron a descubrirse desde otro lugar, en otro rol, el de socias. Estas mujeres sienten que se complementan, se dan apoyo y aúnan fuerzas; una propone estructura, organización, orden, estabilidad;  la otra es creativa, innovadora, predispuesta al cambio y no teme asumir riesgos. Y así es como constituyeron el espíritu de TDH.

Con el sólido apoyo de sus familias, se encargan de la agencia y de hacer constantes capacitaciones para poder asesorar cada vez mejor a los viajeros. Ellas le aportan calidez humana y compromiso a los paquetes que ofrecen y acompañan a los clientes en todo el proceso. Realmente le imprimen un sello de confianza al servicio que brindan para que lo único que reste sea disfrutar.

Mónica y Andrea, con la ayuda de Florencia Bruno, han conformado un consistente grupo de trabajo que les está permitiendo consolidarse en el mercado. Atentas a las necesidades de sus clientes y muy pendientes de que la experiencia de viaje sea increíble, establecen un lazo de confianza de manera tal que se convierten en alguien a quien recurrir en caso de imprevistos. Ellas están convencidas de que ese es el servicio que desean brindar. Además, ver el sueño de sus clientes cumplido es una verdadera satisfacción que las complace.

Camino a cumplir un año en el rubro, se sienten sumamente conformes con la aceptación de TDH en Monte Cristo. Llenas de ideas y de nuevos proyectos, estas mujeres siguen trabajando y formándose para fortalecer su firma y ser un agencia que inspire seguridad.

La vida y la amistad las reunió. Sus ansias de cambio y superación las acercó. Pero TDH verdaderamente las unió y las embarcó en una travesía que superó todas las expectativas. Ellas se lanzaron al cambio y ahora son otro ejemplo de mujeres decididas a seguir.