En este último tiempo tuve varias conversaciones con mamás que no pueden “convencer” a sus hijos de que hagan determinadas tareas o mantengan ciertas conductas. Una especie de intercambio vacío, pues los niños parecen no registrar demasiado lo que les decimos que hagan. Y esto incluye una amplia lista de cosas: desde realizar la tarea de la escuela o coman alimentos más sanos, hasta que no se trepen en un juego peligroso en la plaza, o hagan un berrinche en un negocio.

Si esta situación, ocurre esporádicamente, no genera más que un día agitado en la vida familiar. Pero cuando se repite constantemente, provoca estrés y un modo de relacionarnos que nos sienta muy mal a todos. Levantamos las voces, los niños se enojan y se angustian, sentimos que nada tiene sentido, una seguidilla de penitencias, llantos, chirlos o prohibiciones, suelen cerrar la escena que se repetirá nuevamente más temprano que tarde.

Y me encantaría que esta nota pueda ayudarnos a pensar entre muchas, para resolver situaciones que parecen ser muy comunes dentro de los hogares, y que nos genera un tremendo malestar!

Antes que nada, vuelvo a insistir en este concepto:

“¡Los niños (o hijos de la edad que sean) no son el problema!”

Quizá ni siquiera deberíamos llamarlo problema. Pero sí debemos poner manos a la obra para que la relación mejore y los códigos de comunicación sean adecuados.

Como madres, padres y todo aquel que esté al cuidado de niños y adolescentes, es muy importante ponernos a reflexionar sobre nuestro accionar diario, lo que pensamos y les transmitimos. Es tiempo de ser responsables del rol que ocupamos, con aciertos y errores.

Cada hogar tiene sus propias reglas y sus propios desafíos, no podemos generalizar, hay niños que aprenden más rápido, otros más lento, algunos son inquietos, otros menos movedizos, unos más conversadores y otros calladitos. Es así, como el que es alto y el compañero bien bajito. Somos diferentes y planteamos necesidades distintas. Pero lo que sí es para todos igual, es que los niños y jóvenes necesitan referentes adultos bien seguros de sí mismos, y para eso hay que comprometerse internamente a ser mejores cada día, aprender o pedir ayuda.

Nadie dice que tenemos que saber resolver todo en un instante y sin equivocarnos, por supuesto que habrá errores y días mejores que otros. Lo importante es no caer en el desánimo y soltar las riendas, porque en ese acto quedan nuestros hijos al cuidado de su propia conciencia infantil, que no está preparada para enfrentar las dificultades de la vida.

Podemos sentarnos a hablar con ellos y explicarles que también estamos trabajando para ser mejores padres, que simplemente no nos sale todo pero que nos estamos ocupando para que estemos cada día mejor. Los hijos pueden comprenderlo, pero es preciso mostrar solvencia en nuestras acciones. No sirve pedir disculpas y arrepentirnos por tratarlos mal, si no haremos nada para cambiar eso.

Es un trabajo y compromiso diarios, los niños aprenden de nosotros y de los ejemplos que tienen alrededor, cuanto mejor estemos, mejor será para ellos. No dejemos en la escuela, los familiares, el profe de deporte o de inglés, la religión, o lo que sea, la responsabilidad de que eduquen a nuestros hijos como personas de bien…. Es un deber como padres transmitir valores, ayudarlos a ser autónomos, a que se cuiden y cuiden a los demás, a que aprendan de la vida lo más que puedan para que las dificultades los encuentren preparados y fortalecidos.

Y es algo que podemos hacer como padres siempre, desde el amor que nos une, desde el reconocimiento cuando no nos sale, desde el encuentro con otras familias y la búsqueda de soluciones juntos. Para eso vivimos en grupos humanos, en barrios, para eso están las instituciones, para ayudarnos y que nos beneficiemos todos!

Mi mayor deseo es que desde este espacio te sientas acompañada en el camino, que sepas que estamos todas en crecimiento y queriendo lo mejor para nuestros hijos. Que ser madre perfecta no existe ni existió, pero querer ser mejor es una meta que nos llena el corazón!

Podés compartir tu experiencia cuando quieras!

Buena jornada….

Hasta la Próxima!