Como mujeres y mamás muchas veces nos sentimos agotadas, sobre todo cuando comienza octubre y parece que el año nos corre a una velocidad que no podemos alcanzar!

Muchas veces sentimos cansancio físico pero también mental y eso puede darse por:

  • Abuso de la lectura, estudio o de actividades que requieren alta concentración
  • Estrés, presiones, etc.
  • Frustración 
  • Emociones contenidas
  • Descontento constante en lo que se hace
  • Sentimiento de incomprensión o confusión constante
  • Sensación frecuente de no sentirse amado, querido, respetado, tomado en cuenta, etc.
  • Irritación constante

A todas nos pasa alguna vez o muchas veces…

Existen ciertas cuestiones que podrían mejorar nuestra calidad de vida, por ejemplo:

Alimentación:

Aumenta el consumo de cereales no refinados, frutas y vegetales frescos en jugo o ensalada, los cuales mineralizan y aportan muchos nutrientes al cuerpo.

Evita saltarte comidas o reducir bruscamente la ingesta de calorías.

Bebe líquidos en cantidades suficiente.

Evita a toda costa alimentos procesados, chatarra, comida rápida, azucares refinados, embutidos de origen animal, ya que estos dejan a las células sin la energía necesaria para que puedan cumplir con sus funciones y no tienen ningún aporte nutritivo en el cuerpo.

Descanso:

Procurar dormir al menos 7 u 8 horas diarias.

Reparte tu día entre actividades físicas y distracciones que te relajeen y recreen.

Infusiones:

Hierbabuena, menta, canela, etc. ayudan a energizar el cuerpo. Endulzar con miel natural.

Ser madre es una preciosa experiencia, aunque muy agotadora. Y es que la llegada de un niño trae consigo un aumento notable de la actividad para las mamás, lo que provoca que muchas se sientan exhaustas

Como podrás imaginar, estar todo el día centrada en otras personas es muy agotador. A pesar de que sea un privilegio ser madre y una alegría sacrificar el tiempo y las fuerzas por los más pequeños, los efectos de este esfuerzo extra por garantizar el bienestar de los hijos pueden acumularse.

Por si esto no fuera poco, muchas madres también deben conciliar la vida personal con el trabajo, lo que requiere un tiempo de adaptación para asimilar todos los cambios asociados a la experiencia de ser mamá.

Los mejores consejos para madres con falta de energía:

1.-Respira profundamente

En primer lugar, te recomendamos tomar algunas respiraciones profundas, ya que se trata de un ejercicio poderoso y muy beneficioso. Permite que tu ritmo cardíaco y la presión arterial disminuyan, lo que te dejará un poco más relajada.

2.-Recuerda tus prioridades

En ese momento en el que te sientas fatigada recuerda lo que es más importante para ti. Una vez hayas llevado a cabo tu lista de prioridades, te permitirá sentirte más relajada, luego podrás dejar todas aquellas tareas con menor importancia para el día siguiente.

3.-Toma conciencia de cuánta energía personal tienes. Por último, debes tomar conciencia de cuánta energía tienes. Esto implica prestar atención a cómo se siente tu cuerpo y cuánta actividad has tenido durante el día. Si te sientes mal, quizás sea porque estás cansada o tensa por algún aspecto de tu vida.

Fuente: www.eresmama.com y www.mejorconsalud.com