Foto de portada: mongabay.com

Agosto 2019. Este mes es uno de los más importantes desde mi mirada, el primer día del mismo celebramos el homenaje a la “pacha mama” y en el mismo la alimentamos agradeciéndole por tanto que nos da y le pedimos que no nos falte alimento, agua, salud, alegría y amor.

El día 6 celebramos dos profesiones muy importantes en mi corazón, el día del Ingeniero Agrónomo y del Médico Veterinario; y junto a ellas el día de la enseñanza agropecuaria, todas muy relacionadas con la tierra, su producción, la conciencia para realizarla y el cuidado que debemos tener sobre cada punto en la cadena productiva.

Llegando al 22 con la celebración del día mundial del Folclore, ciencia trascendental encargada de mantener vivo el “saber popular” y transmitirlo de generación en generación. Y ya cerquita de fin de mes, celebramos el día de uno de los seres vivos más elementales para la humanidad: el árbol, el que nos oxigena, refresca, alimenta y aún muerto, sigue siendo útil para nosotros como madera o leña.

Este año algo muy triste sacude al mundo entero, dos grandes pulmones del mismo están ardiendo…y no es un hecho aislado o accidental; y he aquí la gravedad del tema. Los seres humanos inconscientes de lo elemental y necesario de estas inmensas masas de oxigeno, se dispusieron a reducir sus zonas por elecciones productivas, que según mi entender son necias y avaras.

AMAZONAS – fotos gentileza de Sol Bustamante
AMAZONAS – fotos gentileza de Sol Bustamante

Colocando en un lugar de extrema vulnerabilidad a miles de especies que quedan inmediatamente sin hábitat, dejando sin motivo de vida a comunidades enteras, y generando un desastre que no tiene solución, y que en caso de lograr revertirlo nos llevará cientos de años. Es increíble ver lo que costó que el mundo se ponga atento ante semejantes desastres, y aún así ver que políticos responsables de frenar esto, se mantuvieran necios, sosteniendo una postura retrógrada e indiferente.

AMAZONAS – fotos gentileza de Sol Bustamante

Hoy parecería ser que estamos reaccionando, aunque lamentablemente muy tarde. Inmediatamente busco posibles soluciones que solo son paños de agua fría en un infierno ardiente, y digo… intentemos plantando un árbol cada una, aunque sea en la vereda, en el primer espacio público permitido, y me vienen a la cabeza especies que llevan las de ganar en crecimiento: el Fumo Bravo (tabaquillo), entra entre las especies “cicatrizantes del monte” ya que tiene una alta velocidad de crecimiento y en pocos meses comienza a generar sombra.

FUMO BRAVO

Respecto a la conversión del CO2, el Kiri, un árbol de rápido crecimiento (de origen Japonés) que duplica la conversión de CO2 ya que consume más CO2 y produce más O2 debido al gran tamaño de sus hojas, además posee órganos de intercambio de gases en las paredes de sus troncos. Es un árbol de rápido crecimiento, que se ha adaptado bien a la producción en nuestro país.

KIRI

Si no es este, cualquier especie autóctona si podemos, la plantemos, y luego la cuidemos, pensando en que quizás podríamos ayudar en algo a frenar el desastre que en otras partes del mundo se ha generado.

Paz para Amazonia y África.