Hace muy pocos días dos profesionales locales tuvieron la iniciativa de tocar un tema tan delicado como real y que ya se encuentra instalado en nuestra sociedad, a tal punto que nos resulta difícil hablar abiertamente de ello y reconocer cuando una persona, sea niño, joven o adulto, necesita ayuda. La charla tuvo lugar en el Punto Digital de nuestra ciudad el pasado lunes 3 de Junio y convocó a un grupo de personas interesadas entre ellas: adolescentes, madres, profesores de gimnasia y docentes. Por eso decidimos contarte cuál es la problemática de los Trastornos alimentarios (TA) con la ayuda de Magalí Giralt, Médica especializada en Psiquiatría infanto-juvenil y Paola Albornoz, Asistente Social; ambas trabajan en el Dispensario de Monte Cristo dentro del área de Salud Mental y tiene experiencia en este tipo de problemáticas.

¿Por qué llegamos a hablar de Trastornos de la conducta alimentaria y qué los provoca?

El acto de comer deviene de una interconexión entre procesos biológicos, sociales y culturales.

Según Fischer “el acto de comer, de alimentarse es una función biológica vital y al mismo tiempo una función social esencial.

La anorexia y la bulimia son enfermedades denominadas trastornos de la  conducta alimentaria. El incremento de estos trastornos ha sido objeto de estudio de diversos especialistas demostrando el componente social de estas enfermedades.

Los medios de  comunicación juegan un papel importante en la propagación de estos trastornos ya que propugnan la extrema delgadez como ideal de belleza, cuerpos que no representan la media poblacional. Ideales imposibles. Culturalmente la delgadez está asociada al éxito profesional y social. Está en el imaginario social que la belleza obtiene poder.

La cultura nos ofrece estímulos con mensajes publicitarios acerca de la  comida pero al mismo tiempo previene sobre la obesidad.

Más allá de que la obesidad es considerada un problema de salud, hay una actitud negativa sobre la misma, considerando a quienes la padecen, personas infelices, perezosas e indisciplinadas.

¿Cómo surge la iniciativa de armar una charla abierta al público?

A diario vemos casos que, no llegan directamente planteando esta problemática, pero cuando empezamos a trabajar nos damos cuenta que puede existir. A veces es difícil darse cuenta que realmente existe una “problemática” es todo un proceso que puede iniciar por diferentes motivos y a cualquier edad, pero especialmente en los adolescentes que están más expuestos a los cambios emocionales y a la búsqueda de su identidad, muchas veces ligada a la aceptación social. De todas formas hay muchos casos de adultos que transitan  episodios difíciles, emocionalmente fuertes, en sus vidas y estos trastornos están muy ligados a la toma del “control”.

¿Es más común en las mujeres?

Sí, es más común en mujeres, que socialmente tienen una presión mayor de agradar a su entorno con parámetros estéticos muy difíciles de alcanzar, pero también hay muchos problemas de mala alimentación en niños y en la adolescencia vuelven las cuestiones no resueltas en la infancia, sobretodo en la pre-adolescencia, 10-12 años.

¿Cómo detectamos si hay un trastorno?

No es fácil, generalmente la familia no se da cuenta, y al ser un proceso lento puede o no manifestar señales de forma rápida. Muchas veces viene acompañado de ansiedad, depresión, problemas de conducta, autolesiones y otras veces con conductas obsesivas y desmayos frecuentes. Es muy importante que el entorno esté atento. Los amigos suelen ser los primeros en darse cuenta, pero también es importante que los docentes y la familia estén alertas.

Algunas veces no llegan a ser Trastornos, pero una consulta a tiempo puede evitar un problema a largo plazo.

En muchos casos las familias consultan a un nutricionista, derivados de una inquietud del pediatra o un adolescente – adulto que quiere bajar de peso o hacer una dieta, pero de fondo hay una problemática que va más allá de la necesidad de bajar de peso y debería ser abordada de forma conjunta por un equipo de profesionales. Otras veces se realizan consultas por una gastritis y resulta que hay un problema detrás.

¿Cómo se tratan estos trastornos?

Lo ideal son terapias grupales. Son patologías sociales, atravesadas por la sociedad y los tratamientos se resuelven con un acompañamiento grupal y más frecuente. El grupo genera una contención y expone al paciente mientras lo motiva,  lo obliga a enfrentar ciertas situaciones de fondo que suelen ser las generadoras de estos trastornos.

Lo principal es detectar que existe el problema y para eso es necesario hacer una consulta con un profesional idóneo. Luego se determina si es necesario un tratamiento y de qué tipo.

¿Cuál era el objetivo de esta charla?

Buscamos visibilizar esta situación que es más común de lo que creemos, sobretodo en estos tiempos donde los adultos descuidamos nuestros buenos hábitos de alimentación y sin darnos cuenta influimos en las conductas de nuestros hijos o simplemente no prestamos atención a cómo se alimentan. Muchas veces en las escuelas se evita hablar ciertos temas por temor a despertar la curiosidad de los jóvenes y nosotras creemos que es “hablando” de estos temas como prevenimos y aportamos información útil para que los jóvenes se cuiden entre ellos y aprendan a detectar a tiempo este tipo de problemática.

¿A dónde se puede llegar la gente a consultar sobre el tema?

Se pueden acercar y hablar con nosotras.

Paola Albornoz, Dispensario central (David Linares) de lunes a viernes de 8 a 13h.

Magalí Giralt, Posta Sanitaria de Barrio Los Troncos, miércoles, jueves y viernes de 14 a 19h.