Su vitalidad y frescura junto a su sonrisa permanente la transforman en una persona que llega al otro de una manera simple, contagiando entusiasmo y energía. Encontró en su pareja-Pablo Navelino- un compañero inseparable para convertirse en “viajeros de espíritu y corazón” lo que les permitió adoptar esto como modo de vida y, entre  ambos, construir la conexión con otros mediante un proyecto al que llaman “Atrapando culturas”. Un viaje de ida  netamente cultural, cuyo objetivo fue recorrer la mayor cantidad de sitios patrimoniales de la humanidad de Latinoamérica, la huella de la llegada de los europeos, sitios históricos y lugares naturales. Recorrieron más de 14 países lo que les significo unos 60.000 kms de experiencias enriquecedoras. Vivieron 441 días de travesía con su camioneta y no necesitaron nada más. Fue entender que lo importante de las personas no es lo que tienen de manera material si no lo que pueden dar de sí mismos y compartir. 

Para ella, el campo, fue su lugar desde pequeña y tal vez eso la inclinó por ser ingeniera agrónoma y desde ese lugar le gusta escuchar a la gente, saber qué piensa y ver cómo puede colaborar. Prefiere que la llamen “facilitadora de aprendizaje” antes que docente, esto es ayudar al otro a aprender. 

Definen su personalidad tres valores que siempre prevalecieron en su vida y que va potenciando diariamente: la audacia, el positivismo y el entusiasmo.

Desde Monte Cristo al mundo aprendió a darse cuenta que el mundo es pequeño y la enseñanza es no tener miedo a las distancias. Pudo obtener el testimonio de 200.000 fotos que le permiten volver a vivenciar y compartir con otros lo recorrido.

Hablar con ella fue una charla interminable y enriquecedora. En estas imágenes algo de los buenos momentos que “Épicas Mujeres” compartió con GLORIA VIOTTI una usina de ganas, ideas y aventuras donde te queda la sensación de que “animarse” es el motor impulsor de grandes encuentros por venir. 

Por Mónica Villanueva