Su fuerza interior la empuja a sumar manos solidarias para ayudar al prójimo en la constante lucha por mejorar la calidad de vida de muchos niños.

Cuando nos cuenta este trabajo sus ojos se iluminan porque sabe que  está dando un gran paso para lo que vendrá. Madre de 6 hijos aprendió a distribuir su tiempo entre la familia, las obligaciones de la casa, el trabajo y sus ganas constantes de hacer, proponer y concretar.

Es una de las impulsoras del merendero “Rayito de Sol” este proyecto nació hace 8 años y desde entonces empezó a recorrer un camino de acercamiento a muchas familias que residían en barrio Ampliación Norte. Más de 120 niños asisten a este espacio donde el amor, la contención y el cuidado al niño prevalece sobre cualquier otro aspecto.

Actualmente se está trabajando por el sueño que lleva el nombre de “Construyendo un corazón en comunidad”. Y cuenta con la ayuda del grupo Scout Ceferino Namuncurá, de la Municipalidad de Monte Cristo y la Asociación Civil “Sehas”, además del apoyo de empresas,  vecinos del barrio y la ciudad, entre otros tantos. El objetivo es crear un espacio apropiado -actualmente se ubican en una casilla de chapa- para que los niños no sólo puedan merendar sino también realizar actividades que favorezcan su crecimiento y desarrollo, sumando el dictado de talleres, apoyo escolar y actividades recreativas.

A los 45 años se siente esperanzada por un presente de gran proyección por el que sigue luchando día tras días. No se siente sola porque hay muchos otros detrás que complementan su tarea esto la ilusiona a continuar para nunca bajar los brazos.

“Épicas Mujeres” dialogó en una cálida charla de café con Azucena Orellan, una mujer tan simple como aguerrida que transita una búsqueda constante ofreciendo su tiempo, ganas y trabajo  porque cuando se da amor se lo recibe también.

Conocé un poco más del proyecto en esta fanpage promocionada por el Grupo Scout Ceferino Namuncurá:

#Construyendo un corazón en comunidad (Click aquí)