Desde muy joven sintió la necesidad de estar cerca de los niños cuidándolos, jugando, transmitiéndoles valores. Con ellos comparte una conexión única. Aprendió a respetarlos, cuidarlos y conocer sus tiempos.  A los 17 años inició junto a una amiga un emprendimiento que se transformó en su pasión: la creación de su guardería a la que llamó “Osito Cariñoso” una marca registrada en el cuidado de niños que forjó con mucha vocación, servicio y sobre todo amor por los más pequeños.  Si bien estuvo alejada para dedicarse a la maternidad siempre sintió la necesidad de volver a trabajar con niños.

Casada con Dante y madre de tres hijos- Maximiliano, Stefanía y Renso- su familia es su sostén, sus padres su guía en especial su madre con quien necesita diariamente compartir un momento. Con sus 4 hermanas se siente unida por la costumbre de reunirse y compartir momentos de eternas reuniones familiares.

Hoy ve con satisfacción como los padres que fueron sus alumnos le dejan a sus hijos para su cuidado, eso le representa que el camino recorrido ha sido el correcto.

“Épicas Mujeres” entrevistó a ADRIANA UGOLINI una mujer íntegra, transparente y madraza por donde se la mire, que a sus 51 años se siente realizada y plena haciendo con amor, responsabilidad y mucha paciencia lo que ama con pasión que es compartir momentos con niños muy pequeños.

¿Cómo surgió la idea de crear una guardería?

Terminé 5to año y le pregunté a Marisa Jiménez si quería que pongamos juntas una guardería. A mí siempre me gustaron los niños, mi mamá siempre me lo dice.  Cuando nació mi hermana menor- Carla- fue mi muñeca, yo tenía 10 años la cambiaba, la cuidaba. Por eso le propuse a Marisa que pongamos una guardería. Y fue en garaje de la casa de su padre-Don Jiménez quien aceptó gustoso- entonces fuimos a Córdoba las dos nos compramos 10 sillitas, 4 mesitas de madera y así arrancamos.

Adriana. Año 2001

¿Había otras guarderías en esa época?

Yo no me acuerdo bien, lo que si recuerdo que en ese entonces me hice un curso de baby sitter, tenía 17 años cuando pusimos la guardería y  lo que hacíamos era jugar con los chicos. Llegamos a tener 12 niños. Les contábamos cuentos, jugábamos, los sacábamos al patio, teníamos una calesita y con Marisa los cuidábamos. Estuvimos 2 años o 3 años. La primera fiestita fue de Blancanieves y los 7 enanitos, para eso pintamos el fondo del salón del garaje- con permiso de Don Jiménez- con tiza hicimos el castillo. Mi mamá hacía pan dulce casero y llevábamos sidra y brindamos con todas las familias de los niños y así empezamos las fiestas de fin de año. Yo siempre tuve la idea de cuidar chicos antes no se usaba mucho la guardería fue recién incorporándose.

¿Por qué el nombre “Osito Cariñoso”, siempre se llamó así?

Si desde siempre, porque a mí me gusto en esa época estaban de moda los ositos cariñosos entonces mi hermana Alejandra nos pintó en la pared todos los personajes, Don Jiménez- el dueño de la casa- nunca tuvo problemas. Después me case y me fui a vivir al campo nos dividimos las cosas con Marisa y terminamos. Paso el tiempo tuve mis hijos y nuevamente le dije a Dante mi marido yo quiero volver a poner la guardería. Entonces cuando volvimos al pueblo me encontré con Anita Bulchi y arrancamos juntas. Íbamos a media, es decir ella ponía el local y yo el trabajo. Aquí ya teníamos otras ideas con los chicos, ya incorporé títeres lo que se convirtió en un clásico había madres que nos preguntaban a qué hora los dábamos y se llegaban. Yo los inventaba, los improvisaba y a los chicos de aquella época les llamaba la atención, les encantaba quedaban fascinados por las historias. Siempre al final de las historias les dejábamos algo como que le tenían que hacer caso a la mamá, siempre algún mensaje. Fue toda una época porque con el correr del tiempo les fue interesando menos a los chicos tal vez el niño en esa época el niño entraba en la historia se dejaba atrapar ahora les hago por ejemplo para el día del niños en fechas especiales pero hay que esforzarse un montón para que presten atención y hacer que ellos intervengan porque si no se aburren.

Año 1993. Foto tomado por Héctor Tobares

¿Cómo compartías con tus hijos este trabajo?

Hacíamos con Anita 3 horas a la siesta. Y aquí los llevaba a mis dos hijos mayores – Maxi y Stefi- pero la que más se quedaba era la nena. Ella tuvo su parte buena porque empezaba la guardería y otra que le afectó que fue compartir la madre, ella les decía a las otras nenas “es mi Mamá y no se las voy a prestar”. Todos eran hijos de mis amigas. Antes se trabajaba más tranquillo llegamos a tener casi 40 chicos. También hacíamos las fiestas en el patio y buscábamos números artísticos.  Y Don Tobares- el fotógrafo- me preguntaba cuando iba a hacer la fiestita y venía  a tomarnos las fotos.

¿Te emocionaste con este recuerdo?

Don Tobares todos los años nos acompañó con sus fotos – se emociona- a él le encantaba sacarles fotos y ver las cosas que hacían tan chiquititos. De Don Tobares tengo un gran recuerdo. Yo seguí con él hasta que me él dijo: “me superó la tecnología vas a tener que buscar a otro”, la pasaba muy bien con los chicos, le encantaban.

Adriana y su hija Stefanía. Año 1993. Foto tomada por Héctor Tobares

¿Cómo siguió la historia de “Osito Cariñoso”?

Finalmente con mi marido decidimos tener otro hijo así que deje la guardería y lo tuve a Renso. Y justo cuando iba a dejar me habla Mariana Laborde que quería poner una guardería así le pase los teléfonos de los padres. Después que nació mi hijo menor y tuvo un año y medio con mi hermana Carla decidimos poner nuevamente la guardería. A mí siempre me llamó la atención un niño, está en mí por eso siempre busco estar cerca. 

Adriana y su hijo Renso. Año 2000

Hicimos una sociedad entre las dos, un día pasamos frente al local de don Daga y vimos el cartel que se alquilaba y hablamos con Don Vicente y se puso feliz. Yo estoy muy agradecida a él y a su esposa. Hace 17 años que estoy en este local donde está la guardería en la actualidad. Recuero que nos cobró muy barato el alquiler, empezamos con un grupo de 30 niños turnos mañana y tarde. Mi hermana estudió psicomotricidad y le encantan los chicos nos llevábamos más que bien nos entendíamos perfectamente. Cuando ella fue madre tuvo que dejar entonces trabajé con Glenda Ludueña poquito tiempo después con Carolina Simonovich también tuvo poco tiempo, porque le salió otro trabajo y finalmente encontré a Romina Belbruno y fuimos una combinación perfecta trabajamos juntas 8 años, lloré cuando se tuvo que ir, la extrañé tanto, tanto. Con Romi también incorporamos otras chicas por la cantidad de niños que teníamos y ya no eran únicamente los hijos de mis amigas como al principio sino chicos del pueblo que no conocíamos. Y manejamos grupos de 50 niños de 3 a 4 años y los podíamos tener. Programábamos que se iba a dar por día y todos los días hacíamos algo diferente ya los preparamos para el jardín sin dejar los juegos ni los valores.

Romina Belbruno y Fabiana Schiavoni junto a Adriana

Hoy te acompaña tu sobrina Aylen, ¿esa es una satisfacción personal?

Para mí es una satisfacción, siento que la formé y se proyecta porque fue aprendiendo, si bien no sé si todas las cosas que hice habrán estado bien pero la cosecha ha sido buena. Aylen era muy tímida, y de a poquito se fue soltando, en el futuro si ella quiere puede ser mi sucesora depende lo que ella quiera. Se recibió de docente y está haciendo la licenciatura y en ella noto como trata a los chicos, le surge naturalmente.

¿Te hubiese gustado estudiar para maestra jardinera?

No lo sé, porque a mí me gusta el niño muy pequeño enseñarle a jugar, compartir, me encanta que el chico sepa respetar, aprenda a decir “gracias”, enseñarle los valores. Tal vez si no hubiese tenido que dedicarme a mis hijos hubiese podido estudiar pero nunca me lo exigieron en aquella época, después fui incorporando las maestras jardineras que trabajan conmigo. Por ahí veo muchas chicas que estudiaron para jardineras y no llegan al niño y lo noto, lo presiento. Siempre he tenido suerte con las chicas que han trabajado en mi guardería.

¿Vos siempre seguiste tu instinto con los niños?

Sí, yo siempre pensé que por más que el “arroz con leche” sea de años, la rueda de la batata, la escondida, que los chicos de ahora no tienen idea, esos son juegos eternos pero si vos se los enseñas les gusta porque ellos no dejan de ser niños. El respeto a Bandera, si se portaban bien se les ponía el sellito, esto del sello lo tuve desde siempre. Era motivarlos.

Fiesta de la Primavera. Año 1994

¿Cómo surgió el personaje clásico de tu guarde “La tetera Jacinta”?

La idea surgió en la época que empezamos con Marisa y pensamos en algo cuando tomaban el té para acompañar la canción. Le pusimos ojos y boca y fue la tetera de toda la vida. A la hora del té el niño a la tetera le contaba cosas que a la Seño no le contaba. Y en muchos casos me he dado cuenta de algo que estaba pasando en la casa porque se lo contaban a la tetera, por eso siempre existió, fue un vínculo entre los niños y ese personaje. Ellos ven al personaje que ya tiene unos 34 años.

Te dejan a cargo niños muy pequeños ¿esa responsabilidad se convirtió en pasión a lo largo de tantos años?

Tal vez a los 17 años cuando empecé no hubiese tenido el coraje de recibir a un bebé pero hoy por mi experiencia me anime porque fueron cambiando los tiempos, hoy chicos de 4 años ya no tengo y si bien a mí el bebé me encanta no recibo tantos por la gran responsabilidad que es tenerlos. Un cupo limitado porque dedico un personal para los bebes y hay que evaluarlo también económicamente. El bebé como todos los niños son una gran responsabilidad, es decir yo me pongo en el lugar de la madre, cómo quisiera que trataran a mi hijo y eso ha hecho que muchas madres me elijan porque más allá que a mí me encantan los chicos yo los trato como a mis hijos es decir no los consiento en todo sino que si hay que llamarles la atención lo hago los voy educando. Una gran parte del día está en la guardería. El niño tiene que aprender a respetar al mayor porque por más que pase el tiempo los valores siguen siendo los mismos, decir gracias, perdón, permiso.

Los meses de vacaciones yo los extraño en especial a la mañana porque yo los veo todos los días, como no los voy a extrañar ya forman parte de mi vida y todos me dejan algo algunos más otros menos. Uno se encariña con los niños.

 

Adriana con su hermana Carla Ugolini. Año 2000

Hoy, muchos de los jóvenes que tuviste como alumnos traen a sus hijos a tu guardería ¿que ha significado esto para vos?

Para mí alguien que yo tuve desde niño me lleve a su hijo eso significa que no he hecho tan mal las cosas. Antes a los chicos los llevaban las madres no porque tenían que trabajar sino para que compartieran. Ahora las madres los llevan por necesidad. Estos padres que han sido mis alumnos me dicen que los dejan tranquilos porque ellos ya lo vivieron. A veces pasan por la calle y me ven y me dicen “chau seño” y ya son hombres y mujeres y me siguen diciendo “seño” eso significa que les ha quedado un buen recuerdo y esa es mi satisfacción más grande. En mi vida no hay precio que pueda pagar eso. Yo estoy feliz de haber hecho lo que me gustaba.

¿Cómo sería para vos, una guardería ideal?

En lo edilicio haría algo acorde a las necesidades del niño de ahora, pero a mí me parece que si lo humano no es lo que el niño necesita no tiene significado. Si cuidaría que no tenga peligros al alcance de los niños. Para mí lo humano es lo principal porque son los primeros pasos, esa separación de sus padres, de su casa y como son niños muy pequeños y es mejor que estén cómodos con las seños y su grupo de pares. Si me hubiese gustado colocar cámaras ya que hay tanta tecnología los padres puede disfrutar desde donde estén lo que está haciendo su hijo en el momento que quieran, pero es una gran inversión económica, eso sería mi ideal.

¿Cómo has podido distribuir tus tiempos entre la crianza de tus hijos, la casa, tu negocio particular y la guardería?

Y yo traté de hacer todo y hacerlo medianamente bien. Siempre traté de estar en todo lo de mis hijos porque como a los otros niños los quiero como si fueran mis hijos los propios también son importantes. Si no hubiese tenido la guardería hubiese podido compartir más con el más chico de mis hijos. Con los más grandes tuve más tiempo a lo mejor me falto para Renso. Siempre trate de hacer lo mejor posible. Me costó un poco cuando puse mi negocio ahí noté que estaba desbordaba.

Sos una persona que se preocupa constantemente por el niño y llegas a conocer a fondo a tus alumnos, esa conexión, esa percepción ¿está en vos desde siempre?

Si, esa conexión la tengo desde siempre ir descubriendo al niño. Uno ya sabe cuándo están distintos no es lo mismo un capricho que ver que el nene se porta mal por algo, eso me doy cuenta. En general esto es de las madres.

 Siempre se te ve ocupada y preocupada por el otro, ¿te has podido dar tu espacio como mujer?

Yo pienso que sí, siempre he tenido el apoyo de mi marido quien nunca me puso peros, siempre me dijo “hacelo si te hace sentir bien” y en eso estoy más que agradecida. He podido ejercer lo que a mí me gusta sin tener presiones porque mis hijos también me han acompañado.

Nunca me cuestione lo económico, yo era feliz haciendo lo que me gustaba. Hoy estoy feliz de trabajar en lo que me gusta y lo voy a hacer hasta que pueda y el día que vea que no lo puedo hacer hay otras personas. Sé que dejar me va a costar un montón.

¿Tus padres, tus hermanas también ocupan un lugar muy importante?

Para mí la familia es muy importante. Hasta el día de hoy no me he despegado de mi mamá, todavía estoy ligada a ella la tengo que ver todos los días, la necesito. Con mis hermanas también, somos cinco gracias a Dios y a la Virgencita si bien somos completamente diferentes todas hemos logrado hacer lo que realmente queremos y eso se los debemos a nuestros padres. Siempre nos juntamos, jamás hemos estado peleadas a pesar de que nos hemos dicho siempre las cosas y eso que somos mujeres pero para mí tiene que ver mi mamá y mi papá en la forma que nos criaron. Como hermanas somos muy unidas y en eso nos damos cuenta cuando nuestros hijos se juntan ellos no se ven como primos sino como hermanos.

Adriana y su familia: Sus hijos: Stefanía, Maximiliano y Renso y su esposo Dante

¿Crees que los niños se ven afectados por los cambios en la forma de vida de las familias modernas?

Si bien los chicos de hoy son más independientes, la tecnología los ha hecho más despiertos, no es el ideal del niño tener separados a sus papas porque cuando son pequeños en esta etapa incorporan todo lo que va a ser en el futuro. Hoy las familias ensambladas son algo más normal, la mayoría de los papas están separados el tema no es tan fácil para nosotras como docentes porque ya no viene la mamá o el papá sino la mamá con la pareja y el papá con su otra familia y todo está bien cuando hay común acuerdo pero cuando tienen diferencias se nos dificulta. Para mí es una situación muy difícil, y lo que me interesa es el niño que es el que más sufre.

Dicen que los niños de ahora son muy diferentes a los niños de antes, ¿vos qué opinas?

Para mí el niño va a ser en toda época el mismo niño, es decir la diferencia está en los juegos, en los avances, en los cambios. Las cosas básicas del ser humano para ser buena persona siempre van a ser lo mismo. La inocencia del niño siempre va a estar, después lo podes ir moldeando pero la esencia siempre está y es lo que a mí me atrapa. Lo que te da un niño, el que realmente lo sabe recibir y apreciar, es un tesoro. El niño cuando se encariña te quiere tanto, tanto es decir cuando te da un beso no es un beso común y corriente con ese beso yo siento un montón de cosas y me doy cuenta del amor que te dan y eso sólo un niño lo hace y no hay maldad en ellos. La única persona en estado puro es un niño. Tengo el privilegio de haber compartido con tantos niños porque han pasado por mi guardería tandas y tandas de chicos y que me han brindado eso que me quedó.

Has visto pasar varias generaciones de mamás, ¿ves diferencias entre las mamás de antes con las de ahora?

La mamá de antes lo dejaba para compartir y ella hacer una actividad como mujer también notaba que los niños que iban a la guardería niños de las personas tal vez más pudientes. Y ahora todas las mamas que los dejan trabajan y vos te das cuenta que hay mamás que sufren dejándotelos porque tienen que ir a trabajar por ejemplo hay una mamá que llega a la mañana a las 7,30hs en bicicleta con dos criaturas con todo el sacrificio, la maleta para irse a trabajar, la mochila de los chicos y sabe que sus hijos se quedan hasta las 4 de la tarde y en 3 segundos te dice todo para no demorarse porque tiene que tomar el colectivo, es una mujer práctica y no es mala madre sabe perfectamente lo que necesitan sus hijos y te lo pone en el bolso.  Esa diferencia se nota.

Cumpleaños en la Guardería Osito Cariñoso. Año 1995

¿Cómo ves el rol de la mujer actual?

La mujer actual la veo práctica, a mí siempre me gusto que medio tiempo la mujer salga de la casa y comparta con otras personas, que haga lo que le gusta para que el tiempo que le da a sus hijos sea un tiempo de calidad. Porque hay mamás que están todo el día con los hijos y no los aguantan entonces el salir medio tiempo le ayuda a disfrutar de sus propios hijos. Los hijos demandan y dan trabajo. A mí trabajar medio tiempo me gustaba soy consciente que mi marido me dio esa facilidad también para que yo me sintiera bien.

Si no te hubieses dedicado a esto ¿qué te hubiera gustado hacer?

Lo único que se me ocurre que podría haber hecho es tapiz sino hubiese tenido la guardería, a lo mejor me hubiese dedicado a eso. Y otra cosa siempre quise ser misionera, lo pensaba desde chica ya que fui a una escuela de monjas. Me imaginaba ir a misionar y cuidar los niños del África que son tan vulnerables.

Yo siempre pienso que si yo no hubiera tenido la guardería en vez de 3 hubiese tenido 5 o 6 hijos porque yo necesito del niño. A mi llena que me digan Seño cuando me ven en la calle o recibir los dibujitos que me hacen, guardo todo.

¿Nos podrías dejar un mensaje en especial para quienes trabajan con los niños?.

 En primer lugar que el niño es muy vulnerable y es muy importante cuidarlo y respetarlo pero fundamentalmente dejarlo ser. Respetar sus tiempos eso es lo que va a determinar la persona del mañana. Los niños tienen que ser cuidados y protegidos en todos lados sin distinción, todos son importantes. Hay que estar muy presentes como madres, nos podemos equivocar porque somos seres humanos pero la función de la mamá y el papá es muy importante para el niño para ser la persona del mañana. Yo miro en un niño algo lindo, siempre algo lindo tiene.