El invierno se instaló y solemos olvidarnos de todo aquello que queda de la puerta de casa para afuera, pero la realidad es que el invierno dura unos pocos meses y cuando llegue el calor nos gustará disfrutar otra vez de nuestro jardín.

Si observamos con atención los patios de:  abuelos, tíos o vecinos mayores, podremos notar que con la llegada del frío aparecen nuevos elementos entre las plantas: nylon, sábanas y todo tipo de material que sea útil para “cubrir” las plantas de la helada.

Bien… ¿Qué hay de cierto en la protección que pueden brindar estos elementos a la vegetación?… Mucho:  pues las plantas, como todos sabemos, respiran y al hacerlo pierden calor, este mismo calor en noches de baja temperatura es liberado al ambiente y se pierde, lo que genera un desbalance en la planta. Esto hace que se vea afectada por la helada.

Para evitar que nuestras plantas pierdan calor, se las puede cubrir y de esta manera se genera un microclima que mantiene su temperatura, evitando así que se queme y muera.

Se vende en viveros una tela especial, parecida a la friselina, sirve para evitar la pérdida de calor, pero a los fines prácticos de cuidar nuestro jardín, les comento que se pueden utilizar casi todo tipo de tela, mejor es aquella que contenga algo de sintético ya que es más efectiva para evitar que pase el calor hacia afuera.

Otra técnica que se suele utilizar es la micro lluvia, pero esta requiere de sistemas más complejos de los que uno pudiese tener a mano.

Por otra parte, en otoño caen muchísimas hojas secas de los árboles, que naturalmente se desprenden de ellas, y suelen ser un trastorno para aquellas personas que gustan de ver impecables sus veredas. Bueno, basándonos en la reutilización de los elementos que nos brinda la naturaleza te pasamos otras utilidades para aplicar a las mismas:

  • Cubrir las cazuelas de las plantas: aquí estamos cumpliendo dos funciones muy importantes, por una parte, cubrimos las raíces de las plantas y evitamos que pierda temperatura en las noches de helada y al mismo tiempo estamos evitando que crezcan malezas. Dado que la oscuridad provocada por el manto de hojas impide que germinen las semillas de las malezas que están en las cazuelas de las plantas.
  • Producir tierra mejorada: en una zona del patio, destinamos un pequeño espacio (puede ser un cuadrado de 50×50) donde las iremos apilando. Intercalando entre ellas una capa de tierra cubierta con un buen riego. Esto también lo podemos hacer dentro de una maceta, utilizando la misma técnica. Al cabo de 3 a 4 meses (cuanto más tiempo pase, mejor será) mezclamos esta tierra y la podemos incorporar a las plantas de la casa, aplicando así mantillo natural que aportará nutrientes a nuestras plantas.

Así que manos a la obra… ¡A sacar las hojas de la vereda y vamos a cubrirles los pies a nuestras plantas para que no pasen frío!