Por: Jorge De La Plaza

-Sé venerada mujer, ante mis ojos
que ven en tu  figura la esencia de la vida.
Eres la flor más buscada
en el jardín de las heridas,
eres el manto celestial
que cura el alma con caricias,
eres el eco moribundo de mis sueños
y la luz que me acerca el horizonte.
He prometido al cielo  quererte como te quiero,
porque eres…mujer…en mis desvelos
la respuesta más precisa
al más sincero silencio.
Por qué eres mujer, te quiero,
así, con estas locas ganas de quererte,
con el orgullo que hoy  arde en mi pecho
de lo importante de sentirme, mujer, tu compañero.
Porque eres la esencia, la flor, el jardín,
los desvelos, los sueños, las caricias,
mi luz, mi norte, mi horizonte.
Te venero a ti…mujer…la vida misma_