Mi primer título fue el de diseñadora… trabajé muuuuchos años tratando de entender a la gente, estuve en ambos lados de la vereda, me tocó contratar a varios diseñadores y trabajar codo a codo con ellos y también me tocó ser emprendedora por eso se lo que sentís.

Frases como: “¿Qué le pasa a este diseñador?”, “No me entiende!”, “No necesito a un diseñador gráfico… prefiero hacerlo yo”, “cada vez que le pido algo se demora mucho”, “No me entrega las cosas a tiempo”, “Estoy cansada de renegar”, “Al final, no me gusta lo que hace”, …

Por ahí te dicen que lo ideal es que vos misma manejes tus redes, algo de cierto hay… por otro lado es imposible ocuparse de todo y hacerlo bien. Tal vez decidiste delegar algunas cosas pero no te entendes con tu diseñador/a, esto puede ser un problema. Tranquila es solucionable!.

Deberías saber es que el/la diseñador/a es “un ser humano” igual que vos… aunque parezca un bicho medio raro, de esos que se la pasa sentado/a en la computadora (algo de cierto hay) pero está claro que no nació sabiéndolo todo… Si para vos las redes y el mundo tecnológico son complicados, para ellos también. En la facultad te enseñan muchas cosas pero sólo en la calle se aprende a “entender al cliente”, te pasa a vos y les pasa a ellos/as también.

Las redes sociales nacieron para el intercambio social y hace unos pocos años se comenzaron a explotar comercialmente, pero su funcionamiento no es tan simple como: poner algo en las redes y ya está! (como todos creemos).

Lo primero, primerísimo es tener claro qué queres vos mostrar o lograr con tus redes… y no me digas: que se vean lindas y vender mucho!… todas queremos eso, obvio.

El truco está en que entiendas quién está del otro lado?, qué está haciendo ahí, qué necesita de vos, cómo lo podés ayudar? Y luego: Cuáles son tus OBJETIVOS?, lo demás es fácil…

Hacete algunas preguntas que te ayuden a identificar cuál es tu identidad de marca, qué querés transmitir… y empezá a trabajar en el Branding (aquello que tus clientes perciban y entiendan sobre vos) No es lo mismo hacer todo en tonos pasteles que tener una marca multicolor brillante, claramente no es lo mismo ser una marca chistosa y alegre que una marca dulce y súper romántica… todo esto influye en tus ventas si sabés cómo manejarlo.

Y volvamos al diseñador… cuando contrates a alguien para delegar ciertas tareas de tu emprendimiento no pretendas que sepa lo que vos ni siquiera tenés claro y luego lo culpes por eso…. Pobres diseñadores!!!

Entonces para ayudarte con esta ardua tarea te voy a dejar 4 tips que considero básicos y elementales a la hora de trabajar con un diseñador, fotógrafo, copywriter, publicista, etc:

1.Se clara en lo que pedís.

Recordá la premisa de la comunicación: el foco está en el cliente. Te sugiero empezar siempre por acá, podrías hacerte una lista de este tipo:

OBJETIVO: qué quiero, cuanto y cuando lo quiero

PÚBLICO AL QUE ME DIRIJO: a quién va dirigida esta acción?

CÓMO: a qué recursos voy a apelar para conseguir mis objetivos. Y aquí puedo apelar al segundo tips.

2. Mostrale lo que imaginas en tu mente.

Ilustrá tu idea con ejemplos, especificando: colores, tipo de letras, textos. Buscá en revistas, otros posteos en las redes, dibujá, etc. Cuanto más específica seas mejor te va a entender el diseñador/a. Podés hacer un colage o crear un tablero en Pinterest con varias imágenes que se alineen con tu idea

3. Dale chance al talento de tu diseñador/a

Quizá te proponga una idea que no se te había ocurrido. Abrí la mente y antes de decir: esto no es lo que quería date un tiempo de pensar si a tu público le gustaría, preguntale a otras personas qué opinan, testea. Muchas veces nos enceguecemos con una idea y dejamos pasar otras mejores por simple vanidad.

4. Un mal resultado puede ser el comienzo de uno mejor.

Si algo no te gustó no digas: “no me gusta haceme otro diseño”… eso es demasiado impreciso. Te sugiero que aclares qué cosas no te convencen: el color, la letra, el texto, la foto (qué cosa de la foto?). Sé más específica!!!!

Este tema va muy en serio, no solo para ellos/as, sino para todo lo que pretendas delegar en tu emprendimiento. Primero aclará tus ideas, tus objetivos, tus motivos y luego escribilos en un papel. Tomate un par de días para analizar lo que escribiste, charlalo con alguien más, pedí opiniones calificadas y luego sí empezá a delegar.

No te enojes si los demás no hacen lo que vos querías, pensá si fuiste clara al pedirlo…

Lo mejor es que pidas ayuda a un profesional (SIEMPRE), lo que no debes hacer es pensar que ellos pueden resolver tu vida entera, adivinar tus pensamientos y hacer magia. Ese fenómeno se da en un 10% de los casos, solamente.

Tu diseñador/a no tienen por qué saber es “quién es tu público, cómo es, qué necesita, cuáles son sus problemas y en consecuencia cómo hablarles”… por eso: sos vos quién tiene que definir cómo serán los mensajes, qué vas a decirles y para qué?. Y si tampoco podés con eso te sugiero buscar un copywriter (alguien que sepa escribir textos para vender).

Y si agotaste todos los recursos y aún así tu diseñador/a no refleja lo que tenés en la cabeza, entonces quizá el estilo de tu diseñador/a no sea el adecuado para vos.

Si bien es cierto que un buen diseñador/a debe ser neutral y adaptarse al cliente (por lo menos eso les enseñan en la facu) lo real es que todos tienen un estilo que los identifica, igual que los artistas y es muy difícil separarse de este estilo, es la manera en que tu diseñador/a  ve el mundo. Si no tuviera un estilo sería un profesional sin marca personal (temón del que hablaremos en un próximo post).

Puede gustarte o no su estilo, estamos de acuerdo. Como siempre les digo: no todos los clientes son para nosotras… frase que corre también para los/las diseñadores. Seguí buscando, vas a encontrar a uno/a que entienda lo que tu audiencia busca, tu personalidad, que tenga un estilo como el que buscas… pero no dejes de contratar a un diseñador/a ellos/as son nuestros mejores aliados/as.

Y si descubriste que te encanta diseñar, te das maña con canva, crees que esto es lo tuyo, entonces tené a un diseñador a mano para hacerle consultas, pedirle consejos, cada tanto algún truco… también pueden ser excelentes asesores/as.

Espero haber llevado luz a tus dudas! Y no olvides de ser la mejor en lo que hacés sin buscar la perfección, SI la excelencia (vos sabrás cómo).