Hoy quiero que hablemos de los 4 pilares que toda emprendedora debe conocer para sacar a flote su emprendimiento.

  • Primer Pilar: Estructura y Organización.
  • Segundo Pilar: Finanzas de tu negocio
  • Tercer Pilar: Marketing y Ventas
  • Cuarto pilar: Mentalidad de Crecimiento

Supongamos que estamos en una playa, dentro de una isla donde vivimos cómodamente toda nuestra vida, pero de repente vemos gran movimiento en el mar, esto nos causa curiosidad y suena en nuestra cabeza la idea de entrar en ese mar, de aventurarnos a nuevos horizontes en búsqueda de algo. El mar está lleno de opciones, donde muchos otros emprendimientos flotan, atraviesan tormentas, pasean, se hunden o llegan a buen puerto. Vos podés ser alguno de ellos, no importa tanto en qué etapa te encuentres, lo importante es que seas consciente cuál es tu destino final, hacia dónde navegas y sobre todo: ¿para qué lo haces?.

Hay dos formas de empezar un emprendimiento: Vendiendo o No vendiendo. Si sos de las que empezó vendiendo sabrás que, esto es, lo que nos motiva en una primera instancia: necesitamos un ingreso económico que nos permita sustentarnos. En otras ocasiones empezamos no vendiendo. Sabemos que debemos vender, pero no nos gusta vender, sentimos vértigo, vergüenza… odiamos cobrar, poner precios enfrentar al cliente. No estamos acostumbradas a esto y lo vemos como una cuestión personal. Entonces, comenzamos con la idea, creamos el logo, abrimos las redes, alquilamos un local o no, hacemos miles de cosas, pero aún no vendimos nada! El miedo nos tiene paralizadas. Muchas se quedan en la orilla de la playa con los pies apenas tocando el agua y un hermoso barco listo para zarpar, pero siempre le falta algo… otras toman coraje, sujetan al miedo de los hombros y entran al agua.

Comenzamos vendiendo como nos sale, con las herramientas que tenemos y esta es la mejor manera de validar el mercado, el producto o servicio y a nosotras mismas, porque al principio todo parece genial, lo difícil es sostener ese emprendimiento cuando empiezan a aparecer las dificultades, cuando se acabó la novedad y la generosidad de amigos y parientes… en pocas palabras cuando debemos esforzarnos por subsistir y crecer.

Con el tiempo y a medida que aprendemos ciertas cosas, empezamos a saborear la adrenalina que nos causa la venta, la satisfacción de lograr que otra persona acepte nuestra propuesta, que nos entregue su dinero, es como aprender a jugar un juego y empezar a ganar partidas.

Y llega el día en que debemos tomar la segunda gran decisión, la primera fue comenzar con el emprendimiento. Cuando aparecen los problemas, cuando se frenaron las ventas, cuando me aburrí o me da flojera, es ahí cuando debo decidir “si sigo adelante” (lo que implica más esfuerzo) o “abandono el barco”.

Si tu decisión fue continuar, entonces comienza la etapa de “profesionalización” pasar de ser una improvisada a una empresaria. No te asustes con la palabra no se trata de la cifra que factures ni de la cantidad de empleados, se trata de la forma en la que piensas.

Aquí es donde les planteo 4 pilares, que yo considero fundamentales para toda emprendedora cuando comienzan su etapa de crecimiento:

  1. Primer Pilar: Estructura y Organización.

Cuando el trabajo aumenta no podemos seguir haciéndolo de forma desordenada, es fundamental tener procesos, rutinas que nos permitan poco a poco estandarizar cada paso de nuestro negocio. Es frecuente confundir libertad con desorganización, sin embargo, sólo vamos a conseguir tener un negocio que trabaje para nosotras cuando nos tomemos las cosas en serio. Si no, te recomiendo buscar un empleo en relación de dependencia, por lo menos así no tendrás que preocuparte por no facturar, tu jefe lo hará por vos.

Darle estructura a mi emprendimiento significa entender que todo negocio funciona con, por lo menos, 3 patas: Finanzas (ingresos y egresos de dinero), marketing (ventas y publicidad) y producción (productos y/o servicios). Cada una de ellas tiene una función vital. Tu misión es darle forma, tiempo, tareas específicas a cada una de ellas para que funcionen de forma coordinada. Muchas emprendedoras dicen que no tienen tiempo. El tiempo es un factor mental, ya que todos los seres humanos tenemos las mismas 24h al día, la diferencia está en lo que hacemos con ellas. ¿Sabes cuáles son tus prioridades? Conocer tus prioridades es la clave para que planifiques un sistema de trabajo y des forma a tu estructura.

2. Segundo Pilar: Finanzas de tu negocio

Conocer los números de tu negocio te permitirá darle racionalidad a esta idea a este sueño que nació en tu interior. Pero si te tomas en serio la cosa, tenés que entender los números, aprendé lo que no sepas, investigá, estudiá y empezá a llevar tus números. Al principio puede sonar complicado, da flojera tener que anotarlo todo, sin embargo, llevar registros de todo el dinero que entra y sale de tu negocio no sólo es información valiosa, si no que, además, es súper divertido: Empezas a ver las cosas con mayor claridad, cuando los ingresos crecen los números te estimulan y te llenan de energía. Los números también te ayudan a valorarte, a poner cifras a los aspectos que antes parecían simples cualidades de tu personalidad, poco a poco comprenderás que vos vales mucho y que ese valor es monetizable.

3. Tercer Pilar: Marketing y Ventas

Como dijimos antes todas empezamos vendiendo, salvo que tu mentalidad te esté trabando y aún estés en la etapa de preparar un millón de cosas antes de lanzarte a la pileta. No permitas que tus inseguridades te frenen. Si estas trabada en este punto basta con dar 1 sólo paso cada día para que te acerques al objetivo. Para vender no necesitas un logo, una marca, una cuenta en Instagram, no necesitas una web, ni un folleto. Para vender necesitas 1 producto o servicio y un cliente, nada más. Pasado el primer susto y te diría los primeros 6 meses de prueba y error, ahí si, te invito a que desarrolles tus habilidades e incorpores conocimientos de marketing específicos que te ayuden a cumplir los objetivos financieros de tu negocio. ¿Qué quiero decirte con eso? Que llegará el día que necesites facturar $X cantidad de pesos y lograrlo no es cuestión de la situación económica de tu país, ni de la suerte. El único factor determinante de tu situación es el compromiso que le pongas al cumplimiento de tus objetivos.

El marketing abarca muchos aspectos, desde: conocerte en profundidad para descubrir los puntos en donde sos realmente buena y donde no lo sos, para potenciarte; conocer tus valores y propósitos, como así también conocer en profundidad a tus clientes, quiénes son, lo que necesitan y esperan de vos. Esta información que parece, a simple vista, muy simple es la clave para que tu negocio despegue, así conocerás cuál es el verdadero valor que los demás ven en tus productos y servicios.

Para vender también necesitas estrategias y técnicas que te ayuden a lograr esas metas, se trata de metodologías bien enfocadas que puedes adoptar en tu negocio.

4. Cuarto pilar: Mentalidad de Crecimiento

Por último, todos somos más emocionales que racionales y aunque quieras con todas tus fuerzas lograr sacar adelante tu negocio, te aseguro que habrá más de un momento en el que pienses en renunciar. Por eso es fundamental poner atención a tu crecimiento personal, a llenar tu mente con cosas positivas, que te sumen, con conocimiento valioso, con personas valiosas. Nuestro cerebro se programa constantemente con las cosas que consumimos: programas de televisión, series, libros, conversaciones, hechos cotidianos. No permitas que tu mente se llene de información basura, de negatividad, de problemas. Es tu responsabilidad, al igual que: mantenerte sana, alimentarte bien, hacer ejercicio y tener relaciones sanas con otras personas de forma habitual.

No importa en la etapa que estés con tu emprendimiento, tarde o temprano atravesarás estas tormentas, te deseo un buen viaje. Nos vemos en la próxima playa.